La ONU advierte sobre el deterioro de la protección a la población civil
Diversos organismos de las Naciones Unidas reiteraron la necesidad de fortalecer la protección de las infraestructuras civiles en escenarios de guerra, luego de documentar un incremento en los daños sufridos por hospitales, escuelas, sistemas de abastecimiento de agua, redes eléctricas, carreteras y otras instalaciones indispensables para la supervivencia de millones de personas.
El llamado hace parte del más reciente informe del Secretario General de la ONU sobre la protección de los civiles en los conflictos armados, documento presentado al Consejo de Seguridad como parte del seguimiento permanente a la aplicación del Derecho Internacional Humanitario y de varias resoluciones aprobadas por este organismo durante los últimos años.
La infraestructura civil es un elemento esencial para la supervivencia
El informe explica que la destrucción de infraestructura crítica tiene consecuencias que van mucho más allá del daño material.
Cuando un hospital deja de funcionar, miles de personas pierden acceso a tratamientos médicos de emergencia. Si una planta de agua resulta destruida, comunidades enteras pueden quedarse sin agua potable durante semanas o meses. Lo mismo ocurre cuando son afectados sistemas eléctricos, carreteras, puentes o redes de telecomunicaciones.
Según Naciones Unidas, estas situaciones incrementan los riesgos de enfermedades, desplazamientos forzados, inseguridad alimentaria y colapso de los servicios públicos, afectando especialmente a niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
¿Qué establece el Derecho Internacional Humanitario?
El Derecho Internacional Humanitario (DIH), también conocido como Derecho de los Conflictos Armados, establece que las partes enfrentadas deben distinguir en todo momento entre objetivos militares y bienes de carácter civil.
Esto significa que instalaciones como:
- Hospitales.
- Escuelas.
- Redes de agua potable.
- Plantas de tratamiento.
- Instalaciones eléctricas.
- Infraestructura sanitaria.
- Viviendas.
- Centros humanitarios.
gozan de protección especial, salvo circunstancias muy específicas previstas por el propio Derecho Internacional Humanitario.
El informe recuerda además que los principios de distinción, proporcionalidad y precaución siguen siendo obligaciones jurídicas para todas las partes involucradas en un conflicto armado.
La preocupación aumenta por el número de conflictos activos
La ONU señala que la comunidad internacional enfrenta actualmente un escenario particularmente complejo debido al incremento de conflictos prolongados en distintas regiones del mundo.
Las operaciones militares desarrolladas en zonas urbanas han incrementado la exposición de la población civil, ya que numerosos combates ocurren cerca de barrios residenciales, hospitales, escuelas e infraestructura energética.
El organismo sostiene que la creciente utilización de armamento explosivo en áreas densamente pobladas aumenta considerablemente el riesgo para los civiles y dificulta posteriormente las labores de reconstrucción y asistencia humanitaria.
El impacto humanitario tras la destrucción de servicios esenciales
La pérdida de infraestructura básica suele generar una cadena de efectos que puede extenderse durante años.
Entre las principales consecuencias señaladas por Naciones Unidas se encuentran:
- Interrupción de los servicios de salud.
- Suspensión de la educación.
- Escasez de agua potable.
- Cortes prolongados de energía.
- Aumento de enfermedades transmisibles.
- Desplazamientos masivos.
- Dificultades para distribuir ayuda humanitaria.
- Incremento de la pobreza y la inseguridad alimentaria.
La ONU advierte que reconstruir estas instalaciones requiere inversiones multimillonarias y largos procesos técnicos, lo que prolonga el sufrimiento de las comunidades afectadas incluso después del cese de las hostilidades.
El llamado al cumplimiento del Derecho Internacional
El informe solicita a los Estados y a las partes involucradas en conflictos armados adoptar mayores medidas preventivas para minimizar los daños sobre bienes civiles.
Entre las recomendaciones destacan:
- Respetar plenamente el Derecho Internacional Humanitario.
- Evitar ataques contra infraestructura indispensable para la población.
- Facilitar el acceso seguro de organizaciones humanitarias.
- Fortalecer la protección de hospitales y personal sanitario.
- Garantizar la continuidad de servicios esenciales.
- Investigar posibles violaciones al Derecho Internacional.
Asimismo, el Secretario General insiste en que la protección de los civiles debe mantenerse como una prioridad permanente del Consejo de Seguridad y de toda la comunidad internacional.
La reconstrucción también forma parte de la protección
Los organismos de Naciones Unidas subrayan que proteger la infraestructura no solo implica evitar su destrucción, sino también garantizar su recuperación una vez terminan las hostilidades.
La rehabilitación de hospitales, sistemas eléctricos, redes de agua, carreteras y escuelas resulta esencial para restablecer los servicios públicos, facilitar el retorno de la población desplazada y promover la recuperación económica y social de los territorios afectados.
Diversas agencias de la ONU trabajan actualmente con gobiernos y organizaciones internacionales para coordinar programas de reconstrucción, asistencia técnica y fortalecimiento institucional en países afectados por conflictos o desastres humanitarios.
Una advertencia para la comunidad internacional
El informe concluye que la protección efectiva de la infraestructura civil constituye uno de los pilares fundamentales del Derecho Internacional Humanitario y representa una condición indispensable para reducir el impacto de las guerras sobre la población.
Las Naciones Unidas sostienen que preservar hospitales, escuelas, sistemas de agua y demás servicios esenciales no solo salva vidas durante los conflictos, sino que también facilita la recuperación de las comunidades una vez cesan las hostilidades, contribuyendo a una paz más sostenible y a la reconstrucción de los países afectados.




