Un derbi vallecaucano que tiene al Pascual Guerrero en alerta máxima y al fútbol caleño en ascuas
El impacto de este derbi va mucho más allá de los tres puntos: las autoridades de Cali tuvieron que intervenir directamente, cambiando el horario del partido por alertas de seguridad y permitiendo público solo en la tribuna occidental del Pascual Guerrero a $28.000, sin barras organizadas del Cali y sin prendas alusivas al equipo visitante. Un operativo de seguridad sin precedentes para un partido de Copa BetPlay.
Para el Deportivo Cali el partido tiene una carga emocional enorme: llegó al Pascual como visitante, el estadio que históricamente considera su casa, para enfrentar a un rival de la segunda división que va líder del grupo. Rafael Dudamel llama al equipo a la seriedad máxima, convocando a figuras como Emanuel Reynoso y Pedro Gallese, consciente de que perder ante el Boca caleño sería un golpe devastador para la moral de una afición que ya ve con preocupación el presente azucarero.



