El DIM se despide de la Sudamericana con el corazón roto después de tener la clasificación en sus manos
Independiente Medellín vivió una de las noches más dolorosas de su temporada internacional al quedar eliminado de la Copa Sudamericana 2026 de la manera más cruel posible: un gol de Thiago Mendes al minuto 85 en el estadio São Januário de Río de Janeiro que destruyó el sueño colombiano cuando el empate sin goles los llevaba directamente a la tanda de penales. El equipo antioqueño había construido un partido sólido defensivamente durante más de 80 minutos con una organización táctica que mantuvo a Vasco da Gama sin opciones claras durante gran parte de la noche, pero un instante de desconcentración en la zaga y una combinación perfecta entre los sustitutos brasileños acabaron con todo el trabajo en cuestión de segundos.
Lo que hace más amarga la eliminación es la historia previa de la serie: el DIM tuvo la clasificación prácticamente en el bolsillo en el partido de ida en el Atanasio Girardot, donde llegó a ganar 2-1 y solo necesitaba sostener la ventaja para llegar a Brasil con una posición cómoda, pero Vasco rescató el empate 2-2 en los minutos finales de ese partido y cambió completamente el panorama psicológico de la serie. Para Amaranto Perea, que debuta como técnico principal sin experiencia previa en ese cargo, la eliminación es un golpe duro que llega en el peor momento: el DIM arranca la Liga BetPlay 2026-II con la carga emocional de esta derrota y con el agravante de que su próximo partido ante Deportivo Cali se jugará en el Atanasio a puerta cerrada por la sanción pendiente del club, un escenario que complica aún más el arranque del semestre para el equipo rojo de Antioquia.



