Una ola de denuncias por acoso sexual contra dos reconocidos presentadores de televisión ha provocado una fuerte sacudida en el periodismo colombiano, dando origen a un movimiento que muchos ya comparan con el fenómeno global del “Me Too”.
El caso salió a la luz luego de que se conocieran testimonios de mujeres que señalan a figuras destacadas de la televisión nacional por comportamientos inapropiados en entornos laborales. Tras esto, el canal involucrado activó protocolos internos y anunció investigaciones, lo que desencadenó una reacción en cadena dentro del gremio.
A partir de ese momento, decenas de periodistas y comunicadoras comenzaron a compartir sus propias experiencias en redes sociales, utilizando etiquetas como #YoTeCreoColega, con el fin de visibilizar situaciones de acoso que, según denuncian, han permanecido ocultas durante años.
El impacto ha sido tal que no solo ha puesto bajo la lupa a figuras específicas, sino que también ha abierto un debate más amplio sobre las dinámicas de poder dentro de los medios de comunicación, donde muchas mujeres aseguran haber enfrentado conductas indebidas por parte de superiores o colegas.
Además, las denuncias han llevado a decisiones inmediatas, como la salida de los presentadores señalados, mientras avanzan las investigaciones correspondientes. Sin embargo, el caso ha trascendido lo individual, convirtiéndose en un punto de inflexión para el periodismo en Colombia.
Este movimiento ha evidenciado lo que muchas profesionales describen como una “muralla de silencio” que durante años impidió denunciar estos hechos. Ahora, con el respaldo colectivo, crece la presión para que los medios adopten medidas más contundentes y garanticen espacios laborales seguros.

