Los barrios Niza, Caicedo y Quito López en Pasto se encuentran en estado de alerta debido a un aumento preocupante en los intentos de abuso y agresiones contra mujeres. La creciente ola de incidentes ha generado un ambiente de inseguridad que afecta profundamente a los residentes, quienes están exigiendo medidas más contundentes para proteger a la comunidad.
Lili Posada, una denunciante del barrio Niza, compartió su inquietante experiencia para poner de manifiesto la gravedad de la situación. Posada, quien regresaba a casa después de una jornada laboral nocturna, fue seguida por dos hombres que intentaron abusar sexualmente de ella. «El hecho ocurrió cerca de un colegio que conecta a estos barrios. Apenas llegaba de trabajar cuando noté que dos hombres empezaron a seguirme. Intentaron abusar de mí. Fue una experiencia aterradora que me ha dejado con mucho miedo por mi seguridad y la de otras mujeres en la zona», relató Posada. Su testimonio destaca no solo el riesgo personal que enfrentó, sino también la sensación generalizada de vulnerabilidad en la comunidad.
Preocupación
Rosa Enríquez, madre de familia y residente del barrio Caicedo, también expresó su creciente preocupación por la seguridad de las niñas que asisten a los colegios cercanos. Enríquez señaló que las menores están particu larmente expuestas a estos peligros, lo que incrementa la ansiedad de los padres. «Las niñas que salen de los colegios están expuestas a estos peligros. Hemos visto comportamientos sospechosos y ataques en áreas que deberían ser seguras. Esta situación es extremadamente alarmante», indicó Enríquez. Su preocupación refleja el temor generalizado de los padres que buscan proteger a sus hijos en un entorno que debería ser seguro. El clamor de la comunidad ha llevado a una serie de acciones para abordar la crisis. Los residentes han solicitado a las autoridades locales que intensifiquen los operativos policiales en los barrios afectados y aumenten la presencia de la policía para disuadir y prevenir estos delitos. Entre las medidas sugeridas se incluyen la instalación de cámaras de seguridad en puntos estratégicos, el fortalecimiento de los patrullajes nocturnos y la mejora de la iluminación en áreas críticas para asegurar un entorno más seguro.

