Gerardo Manrique, dirigente sindical de la Unión Sindical Obrera (USO) en Puerto Gaitán, ha realizado una denuncia pública que ha generado conmoción en el movimiento obrero nacional. A través de un video difundido recientemente, el líder sindical señaló a varios altos dirigentes de la organización por presuntos actos de corrupción y persecución interna.
Acusación
Manrique acusó directamente a César Loza, presidente de la USO Nacional, así como a Martín Ravelo y Daniel Sosa, de incurrir en prácticas como el pago de sobornos, la violación de los estatutos sindicales y la marginación sistemática de compañeros que no se alinean con las decisiones de la mayoría de la Junta Directiva Nacional. Según sus declaraciones, trabajadores como Ariel Corzo y David Ramírez habrían sido desplazados injustamente por defender la plataforma de lucha y mantenerse firmes ante presiones internas.
El denunciante, con evidente preocupación, aseguró que teme por su integridad y su vida luego de revelar estos hechos, y alertó sobre las posibles represalias que podría enfrentar por parte de sectores poderosos dentro de la organización. Desde Villavicencio, hizo un llamado urgente a las bases sindicales y a la ciudadanía para exigir transparencia y depuración dentro de la USO.
Con más de un siglo de historia, la USO ha sido una de las organizaciones más emblemáticas en la defensa de los derechos laborales en Colombia. Sin embargo, según Manrique, hoy se encuentra “en ruinas” por el abandono de sus principios fundacionales y la captura de su dirección por intereses particulares.




