barrio Centro, Cali Denuncia sacude la alcaldía de palmira Sumario: Denuncia pública involucra secretario Cultura John Alexander por violencia Destacado: Acusaciones contra Ortiz incluyen violencias, pruebas audiovisuales, dictámenes Medicina Legal, denuncias formales, un menor involucrado, silencio laboral y abuso poder Redacción EXTRA Una grave denuncia de carácter público ha generado fuerte impacto en el escenario político y administrativo de Palmira. Una mujer hizo señalamientos contra el actual secretario de Cultura del municipio, John Alexander Ortiz, a quien acusa de presuntos actos de violencia física, psicológica y emocional. Según su versión, los hechos habrían ocurrido entre el 30 y el 31 de agosto y estarían sustentados en material probatorio como videos, fotografías con fechas verificables, dictámenes de Medicina Legal y denuncias interpuestas ante autoridades competentes. De acuerdo con el relato divulgado, la denunciante sostiene que durante varias horas habría permanecido retenida contra su voluntad junto a su hijo, un menor de apenas un año de edad. Afirma que el episodio se desarrolló en medio de un supuesto ataque de celos y que el niño habría permanecido sin alimentación durante ese tiempo. La mujer asegura que fue sometida a gritos, insultos, descalificaciones y presiones emocionales, en un contexto que describe como intimidante y prolongado. La denunciante también manifestó que, pese a la existencia de pruebas médicas y audiovisuales, el funcionario habría negado los hechos ante la comisaría correspondiente. Según su testimonio, Ortiz habría argumentado que no existió una relación sentimental entre ambos. No obstante, la mujer reconoce que no fueron pareja formal, aunque afirma que sí mantuvieron una relación íntima que se habría extendido hasta septiembre de 2025, lo que, a su juicio, contradice la versión del señalado. Otro de los hechos que agravan la denuncia, según su declaración, se habría presentado semanas después durante un desplazamiento en vehículo hacia una clínica en Cali. En ese trayecto, afirma que el funcionario habría insistido en sostener relaciones sexuales, conversación que asegura quedó registrada en una grabación. En su pronunciamiento público, la mujer explicó que durante un largo tiempo guardó silencio por miedo, especialmente por el riesgo de perder su empleo. Aseguró que las conductas denunciadas no habrían sido hechos aislados, sino situaciones repetitivas que, según su versión, ocurrieron incluso durante su embarazo. Este contexto, afirma, influyó en su decisión de no denunciar de inmediato. Finalmente, la denunciante señaló que la publicación de las pruebas responde a lo que considera intentos por minimizar los hechos y reducirlos a simples conflictos personales. En su mensaje, hizo un llamado político y social a no normalizar la violencia, sin importar el cargo o la posición de poder del presunto agresor

