Deninson Mendoza lanza advertencia sobre la situación en Cali
La tensión política volvió a aumentar en Cali tras las declaraciones del dirigente político Deninson Mendoza, quien responsabilizó públicamente al senador Iván Cepeda y a los congresistas del Pacto Histórico por cualquier alteración del orden público que pueda registrarse en la ciudad. Sus afirmaciones se producen en medio del debate nacional por los llamados a la denominada «desobediencia civil» y la creciente polarización política.
Mendoza pide evitar nuevos escenarios de confrontación
Durante su pronunciamiento, Mendoza aseguró que Cali no puede volver a convertirse en un escenario de violencia, bloqueos y enfrentamientos como los registrados en años anteriores. Señaló que la ciudad aún enfrenta las consecuencias económicas y sociales de esas jornadas, por lo que consideró que promover nuevas movilizaciones podría generar un impacto negativo para la ciudadanía y la economía local.
Responsabilidad política frente a los llamados de movilización
El dirigente sostuvo que quienes promuevan convocatorias que incentiven acciones de hecho deben asumir la responsabilidad política por las consecuencias que estas puedan generar. Además, cuestionó que algunos sectores políticos nacionales utilicen a Cali como escenario de presión en medio de la coyuntura relacionada con la posesión del presidente Abelardo de la Espriella.
«Los caleños no pueden seguir pagando las consecuencias de las disputas políticas nacionales», afirmó Mendoza, al insistir en que la ciudad requiere estabilidad, inversión y mayores garantías de seguridad para sus habitantes.
Recuerda las secuelas de protestas anteriores
Mendoza también hizo referencia a las afectaciones que dejaron las protestas de años pasados. Según indicó, numerosos comerciantes, empresarios y trabajadores continúan enfrentando pérdidas económicas derivadas de esos hechos. En ese contexto, hizo un llamado para que las diferencias políticas se resuelvan mediante los mecanismos institucionales y dentro del marco democrático.
Debate político por la protesta social
Las declaraciones del dirigente generaron reacciones en distintos sectores políticos. Algunos respaldaron su llamado a evitar bloqueos y acciones que puedan afectar la movilidad, el comercio y la seguridad. Otros, en cambio, recordaron que la protesta social es un derecho constitucional, siempre que se ejerza de manera pacífica y respetando los derechos de los demás ciudadanos.
Polarización y llamados al diálogo
El pronunciamiento reabre el debate sobre los límites entre la movilización ciudadana, la libertad de expresión y la responsabilidad de los líderes políticos en un ambiente de alta polarización. Analistas consideran que el lenguaje de los dirigentes puede influir en el clima social, especialmente en ciudades como Cali, donde persisten las preocupaciones por el orden público.
Mientras continúa la discusión política, la atención está puesta en las decisiones que adopten las autoridades y en el comportamiento de los diferentes sectores sociales y políticos. Diversas voces coinciden en que preservar la tranquilidad, rechazar la violencia y fortalecer el diálogo será determinante para evitar nuevas tensiones en la capital del Valle del Cauca.




