El general Juan Miguel Huertas, actual director del Comando de Personal del Ejército Nacional, enfrenta una demanda por un caso de muerte extrajudicial que se remonta a una operación militar en julio de 2003 en Antioquia.
En ese operativo, según la demanda —interpuesta por el Ministerio de Defensa en 2024 junto a otros nueve militares—, cuatro personas murieron y habrían sido presentadas oficialmente como guerrilleros abatidos en combate.
Sin embargo, para la familia de una de las víctimas, no hay constancia de que existiera enfrentamiento alguno en la zona —ni registro de la supuesta vereda donde habría ocurrido el combate. Además, se afirma que los cuerpos fueron trasladados desde una zona rural hasta un helipuerto bajo la versión del Ejército.
Los tribunales ya obligaron al Estado a reconocer responsabilidad por la “falla del servicio” y ordenar el pago de indemnizaciones y compensaciones a los familiares de las víctimas.
Paralelamente, el nombre de Huertas reapareció en medio del escándalo conocido como ‘archivos Calarcá’, surgido tras la divulgación de supuestos documentos, chats y archivos incautados a las disidencias de las FARC —que señalan vínculos entre ese grupo armado y altos mandos del Estado.
Según esos archivos, Huertas habría ofrecido “cobertura, movilidad y protección en retenes”, e incluso la creación de una empresa de seguridad privada como fachada para facilitar el accionar del grupo ilegal.
Ante las acusaciones, el general ha negado rotundamente cualquier vínculo con disidencias. Asegura que los archivos carecen de soporte verificable, no han sido validados por autoridad competente y constituyen un intento de afectar su honra y trayectoria.
Por ahora, el Ejército Nacional de Colombia abrió una investigación interna (acción disciplinaria) y el escándalo ha activado también indagaciones por parte del Fiscalía General de la Nación.
El caso amenaza con reabrir heridas de episodios de violencia pasada —y pone en jaque la credibilidad institucional en un momento delicado para la seguridad y confianza ciudadana.

