Deluque y Henríquez por la presidencia del Senado, Nicolás Barguil, presidirá la Cámara 

Al momento del cierre de esta edición, el Congreso de la República adelantaba la jornada de elección de las nuevas mesas directivas del Senado de la República y de la Cámara de Representantes, un proceso que definirá quiénes asumirán la conducción de ambas corporaciones durante el nuevo periodo legislativo.

La atención de la jornada se concentraba especialmente en la elección de la Presidencia del Senado, donde dos congresistas protagonizaban una intensa disputa política por el máximo cargo de la corporación. De un lado se encontraba el senador Alfredo Rafael Deluque, del Partido de la U, quien llegó a la contienda respaldado por sectores que defendían el cumplimiento de los acuerdos políticos alcanzados entre varias bancadas al inicio del actual periodo legislativo. Del otro lado figura el senador Honorio Henríquez, del partido Centro Democrático, cuya candidatura fue presentada como una alternativa respaldada por la oposición y por sectores que buscaban un cambio en la dirección de la corporación.

Durante las horas previas a la votación, las diferentes bancadas sostuvieron reuniones para consolidar apoyos y definir la orientación de sus votos, en una jornada caracterizada por intensas conversaciones políticas, consultas entre los congresistas y negociaciones de último momento. La expectativa era alta debido a que el resultado podría tener incidencia en el trámite de los proyectos que harán parte de la agenda legislativa durante el próximo año.

Los analistas coincidían en señalar que la elección de la Presidencia del Senado representa mucho más que un cambio administrativo, ya que quien resulte elegido tendrá la responsabilidad de dirigir los debates, coordinar la agenda legislativa y garantizar el funcionamiento de una corporación que afrontará importantes discusiones relacionadas con las iniciativas impulsadas por el Gobierno Nacional y las propuestas presentadas por las diferentes bancadas

Panorama despejado

Mientras tanto, en la Cámara de Representantes el panorama fue más despejado. De acuerdo con los acuerdos políticos previamente establecidos entre las fuerzas con representación en esa corporación, el representante Nicolás Barguil se perfiló como el nuevo presidente de la Cámara para el periodo legislativo correspondiente.

Fuentes del Congreso señalaron que la candidatura de Barguil contaba con un amplio respaldo de las bancadas que participan en los acuerdos de gobernabilidad, por lo que, salvo un hecho inesperado, su elección se daba prácticamente por descontada. No obstante, el procedimiento debía surtirse mediante la votación reglamentaria en la plenaria de la Cámara de Representantes.

Expectativa por renovación

La renovación de las mesas directivas constituye uno de los acontecimientos institucionales más importantes del calendario legislativo, toda vez que define a los congresistas encargados de orientar el trabajo parlamentario, conducir las sesiones, garantizar el cumplimiento del reglamento y representar oficialmente a cada una de las corporaciones ante las demás ramas del poder público.

La jornada se desarrollaba en medio de un ambiente de expectativa tanto en el Capitolio Nacional como entre los diferentes sectores políticos del país, que seguían de cerca el desarrollo de las votaciones y los acuerdos de última hora. Los resultados de las elecciones serán determinantes para el equilibrio de fuerzas dentro del Congreso y para la relación entre las bancadas oficialistas, independientes y de oposición.

Al cierre de esta edición, las plenarias del Senado y de la Cámara continuaban reunidas adelantando el proceso de votación para escoger a sus nuevas mesas directivas. Se esperaba que en las próximas horas quedaran definidos oficialmente los nombres de quienes asumirán la Presidencia del Senado de la República y de la Cámara de Representantes, marcando el inicio de una nueva etapa en la conducción del Poder Legislativo colombiano.

Alocuciónes

El saliente presidente de la República, Gustavo Petro, da su último discurso como jefe de Estado en ejercicio este 20 de Julio, día de la Independencia de Colombia, en donde se posesiona el nuevo Congreso.

El mandatario habló del nuevo papel que ocupará la izquierda, ahora como oposición, y su defensa de las reformas sociales, justo horas después de que aceptara ser el jefe de su partido político, el Pacto Histórico, lo que lo ungirá como el verdadero jefe de la oposición frente al gobierno de De la Espriella.

En su discurso de despedida, Lidio García Turbay, presidente saliente del Senado, felicito al nuevo mandatario de los colombianos, Aberlardo de la Espriella y le deseo éxito en su gobierno. De igual manera, afirmó que seguirá facilitando las decisiones que el país necesite, priorizando siempre el interés nacional sobre diferencias políticas.

García Turbay se refirió al presidente Gustavo Petro, y le dijo que “la democracia tuvo la grandeza de dejar atrás viejas de vidas, abrir las puertas de la institucionalidad y permitir que cualquier ciudadano pudiera alcanzar por la vía de la democracia la más alta magistratura del Estado, señor presidente. Esa generosidad, quiero pedírselo, merece reciprocidad”.

”Quien ha recibido de la democracia la oportunidad de gobernar tiene también el deber de protegerla. Ningún presidente fortalece las instituciones cuando las desacredita sin pruebas, formula acusaciones sin fundamento o convierte la sospecha permanente en instrumento de confrontación. La crítica fortalece la democracia, la descalificación infundada la debilita”, enfatizó.

Respuesta presidencial

El jefe de Estado, Gustavo Petro, inició su discurso ante el Congreso, respondiéndole a su presidente, Lido García los señalamientos de “desacreditar la democracia sin pruebas”, y manifestó que durante 10 años en esa corporación lideró debates que arrojaron condenas.

Petro, a su vez, aseguró que ya presentó una demanda de nulidad de la elección de Abelardo de la Espriella, “con todas las pruebas”.

“Supongo que uno de los primeros debates será ese tema, ya no intervengo en eso, ya depende de ustedes, no seré ni siquiera presidente en ese momento, pero usted ya evaluará en su momento respectivo, si esos indicios y esas pruebas tienen validez, suenan a mentiras, o suenan a certezas. El debate político se abre, pero también será un debate judicial”, exclamó el presidente de la República.

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