Delcy Rodríguez: de vicepresidenta fiel a Maduro a liderar Venezuela en medio de una crisis histórica

Caracas — En un momento de dramática convulsión política en Venezuela, la figura de Delcy Eloína Rodríguez Gómez ha adquirido una relevancia histórica: tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas militares de Estados Unidos en una operación militar en Caracas el 3 de enero de 2026, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que Rodríguez asuma las funciones de la presidencia de forma interina para garantizar la continuidad del Estado. El pronunciamiento fue emitido por la Sala Constitucional del máximo órgano judicial venezolano como respuesta institucional a la llamada “ausencia forzosa” del presidente constitucional.

👩‍⚖️ Perfil político y trayectoria

Delcy Rodríguez, de 56 años, es una abogada, diplomática y política venezolana con una carrera profundamente entrelazada con la llamada revolución bolivariana y los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Nacida en Caracas el 18 de mayo de 1969, proviene de una familia con linaje político de izquierda: su padre, Jorge Antonio Rodríguez, fue un guerrillero vinculado a la política de izquierda durante los años 60 y falleció bajo custodia policial en circunstancias controvertidas, hecho que marcó su camino hacia el Derecho y la política.

Rodríguez estudió Derecho en la Universidad Central de Venezuela y luego se especializó en cuestiones laborales y sindicales en Francia, lo que cimentó sus capacidades técnicas antes de ingresar de lleno en la arena política.

###📈 Ascenso dentro del chavismo

Su vinculación con el chavismo es de larga data: inició roles públicos con Hugo Chávez, primero en el Ministerio del Despacho de la Presidencia y luego acumulando cargos que la colocaron en la élite del poder venezolano. Bajo la administración de Nicolás Maduro ocupó puestos claves:

  • Ministra de Comunicación e Información
  • Ministra de Relaciones Exteriores (2014–2017)
  • Presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente, un cuerpo con poderes supraconstitucionales controversialmente creado en 2017
  • Desde 2018 hasta la actualidad, vicepresidenta ejecutiva de Venezuela
  • En años recientes también ha desempeñado funciones como ministra de Hidrocarburos y de Economía dentro del gabinete de Maduro.

Además, Delcy Rodríguez cofundó y lidera el Movimiento Somos Venezuela, una organización aliada del partido de gobierno (Partido Socialista Unido de Venezuela o PSUV), consolidando su influencia dentro de la estructura política oficialista.

🌍 Presencia internacional y sanciones

Rodríguez también ha sido una figura visible en la diplomacia chavista, representando a Venezuela en foros internacionales y en relaciones con países aliados como Turquía, China o Irán. Su carrera no ha estado exenta de polémicas: fue protagonista del llamado “Delcygate” tras un incidente en España en 2020 por violar una prohibición de entrada en el espacio Schengen, y forma parte de los altos funcionarios venezolanos sancionados por Estados Unidos y la Unión Europea por presuntas violaciones a derechos humanos y el deterioro de la democracia en su país.

📌 La sucesión en medio de la crisis

El 3 de enero de 2026, en medio de un ataque militar con bombardeos a Caracas y otros estados —que culminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores—, el Tribunal Supremo de Justicia determinó que Rodríguez asumiera las funciones de la presidencia para garantizar la continuidad administrativa del Estado y la defensa integral de la nación. La medida, calificada por los magistrados como urgente y cautelar, se interpreta como un puente constitucional ante la ausencia temporal del mandatario.

En un mensaje televisado desde Caracas, Rodríguez condenó la acción de Estados Unidos, calificándola de “secuestro ilegal e ilegítimo”, y reiteró que “en Venezuela solo hay un presidente, que se llama Nicolás Maduro”, aun cuando la justicia estadounidense lo detiene y enfrenta procesos por cargos de narcotráfico en Nueva York.

📌 El rol futuro y desafíos

Aunque el TSJ no ha declarado aún la falta absoluta de Maduro —situación que obliga por ley a convocar elecciones en 30 días—, la decisión de nombrar a Rodríguez como presidenta encargada abre una nueva etapa en la convulsionada política venezolana y plantea desafíos jurídicos, internos e internacionales sobre la legitimidad, control del aparato estatal y el reconocimiento de autoridades en un país polarizado.