Durante su intervención en Organización Mundial de la Salud en Ginebra, Sánchez insistió en que “los virus no entienden de fronteras”, defendiendo el multilateralismo y criticando enfoques de “prioridad nacional” frente a crisis sanitarias globales.
El caso del hantavirus se convirtió en uno de los ejes del discurso porque:
- España coordinó junto con la OMS la atención a pasajeros del crucero MV Hondius.
- El operativo incluyó evacuaciones, aislamiento y seguimiento epidemiológico internacional.
- La OMS agradeció públicamente al Gobierno español por su colaboración y liderazgo.
Además, Sánchez anunció que España destinará cientos de millones de euros a programas de salud global entre 2025 y 2027, defendiendo:
- mayor cooperación internacional,
- fortalecimiento de sistemas públicos de salud,
- respuesta coordinada ante futuras pandemias,
- y más participación del llamado “sur global” en la gobernanza sanitaria mundial.
El trasfondo político también es importante:
- sectores conservadores y de derecha en España criticaron la llegada del barco afectado por hantavirus;
- mientras el Gobierno español y la OMS defendieron la operación como una obligación humanitaria y sanitaria.
La discusión ocurre en un contexto donde la OMS viene alertando sobre el riesgo creciente de nuevas


