De vendedor de empanadas a presentador de TV

Imagen tomada de Semana.

Detrás del carisma y la agudeza que Ariel Osorio despliega cada tarde en las pantallas colombianas, se esconde una historia de resiliencia pura. Antes de coronarse como el «Gordo» de la televisión y convertirse en el referente indiscutible del periodismo de entretenimiento en el país, Osorio recorrió un camino forjado a pulso en las calles, donde vendió productos como empanadas para costear sus estudios y salir adelante.

Con la misma disciplina con la que preparaba sus productos, persiguió su pasión por los medios. Su disciplina y olfato periodístico transformaron el rebusque en una carrera brillante, demostrando que el talento no tiene estrato.

Hoy, su transición de las ventas ambulantes a los estudios de grabación inspira a miles de jóvenes que sueñan con cambiar su destino.

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