Un boyacense que construyó su vida en Bogotá
A sus 63 años, Edilberto Abril Fonseca es reconocido por su esfuerzo, dedicación y compromiso con su familia.
Nació en Tunja, Boyacá, donde pasó parte de su infancia y juventud. Sin embargo, en busca de mejores oportunidades, decidió trasladarse a Bogotá para construir un nuevo proyecto de vida.
Con trabajo constante y disciplina, logró establecerse en la capital y formar un hogar sólido junto a su familia.
El trabajo como herramienta para salir adelante
Durante años, Edilberto se ha dedicado a la venta y comercialización de repuestos para ollas, una actividad que le ha permitido sostener a su hogar de manera honrada.
Gracias a su perseverancia, pudo sacar adelante a sus cinco hijos, brindándoles educación, valores y oportunidades para construir sus propios caminos.
Sus familiares y conocidos destacan su responsabilidad y la dedicación con la que ha enfrentado cada reto de la vida.
Una familia unida por el esfuerzo
Su compañera de vida es María Lucila Ávila, de 62 años, nacida en Tuluá, Valle del Cauca.
Juntos han compartido años de trabajo, sacrificios y metas alcanzadas. Su unión ha sido fundamental para mantener la estabilidad familiar y superar las dificultades.
La pareja ha construido un hogar basado en el respeto, el amor y el compromiso con sus hijos.
Ciudad Bolívar, el lugar donde construyeron sus sueños
Actualmente, Edilberto Abril Fonseca y su familia residen en el sector de Arborizadora Alta, en la localidad de Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá.
Desde allí han desarrollado gran parte de su proyecto de vida y han visto crecer a sus hijos, quienes representan uno de sus mayores orgullos.
Los vecinos destacan a Edilberto como un hombre trabajador, amable y comprometido con su comunidad.
Un ejemplo de perseverancia para las nuevas generaciones
La historia de Edilberto Abril Fonseca refleja la realidad de miles de colombianos que dejaron sus lugares de origen para buscar mejores oportunidades.
Su vida demuestra que el esfuerzo diario, la honestidad y la unión familiar pueden convertirse en la base para alcanzar los sueños.
Hoy, desde Arborizadora Alta, en Ciudad Bolívar, continúa siendo un ejemplo de superación y trabajo para su familia y para quienes conocen su historia.



