De startup soñada a lección millonaria: cómo la caída de Builder.ai golpeó a una empresa colombiana que apostó por la IA

Crear Digital, una empresa caleña con presencia global, fue una de las víctimas del colapso de Builder.ai, el unicornio británico de inteligencia artificial que prometía revolucionar el desarrollo de software.

Por años, Builder.ai se vendió como la plataforma que iba a cambiar las reglas del juego: desarrollar una app sería tan fácil como pedir una pizza. Con su asistente de inteligencia artificial, Natasha, la compañía recaudó más de US$450 millones, incluyendo una fuerte inversión de Microsoft en 2023, que disparó su valoración a más de US$1.500 millones y la posicionó como uno de los unicornios tecnológicos del Reino Unido.

Pero la historia terminó en desastre.

Detrás del marketing y el hype, Builder.ai cayó en prácticas de mala gestión y fraude financiero, colapsando por completo en 2025. El golpe no solo afectó a sus operaciones, sino que arrastró a proveedores en todo el mundo, entre ellos Crear Digital, una startup colombiana con 15 años de experiencia y un enfoque innovador en empleabilidad digital.

“Uno piensa que porque son ingleses estas cosas no van a pasar. Nos sentimos ingenuos por confiar tanto”, afirma Laura Zuluaga, CEO de Crear Digital, en entrevista con Forbes.

La empresa caleña trabajaba con equipos UX/UI y de diseño en más de 15 países. En 2023, conectaron con Builder.ai en el evento eMerge Americas, y firmaron lo que parecía un contrato soñado. Pero la ilusión duró poco: durante más de dos años, Builder.ai acumuló retrasos en los pagos.

“El último pago fue en agosto de 2024. De ahí en adelante empezaron los problemas. Decían que venía nueva inversión, que era solo un tema de caja… nunca imaginamos una quiebra”, cuenta Bryan Cañón, COO de la empresa.

Para diciembre, Builder.ai dejó de pagar por completo, aunque seguía agendando reuniones con los equipos colombianos. En el punto más alto, Crear Digital tenía 24 personas dedicadas al proyecto, generando ingresos mensuales entre US$40.000 y US$50.000. El corte abrupto los obligó a endeudarse en pesos para cubrir costos en dólares.

“Tuvimos que recurrir a créditos personales y corporativos. El 95% de nuestra facturación dependía de ellos”, admite Cañón.

Builder.ai incluso les había prometido convertirlos en reseller exclusivo en Latinoamérica, con un ecosistema de hasta 1.500 desarrolladores. Pero todo se desmoronó cuando se destapó el escándalo: un fraude contable

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infló ingresos de US$55 millones a más de US$220 millones mediante facturas falsas que maquillaban sus estados financieros.

Aunque informes técnicos demostraron que sí había tecnología de IA detrás, el daño para Crear Digital ya estaba hecho.

“Teníamos un indicador de retención de equipo de más del 98%. Y aún así terminamos golpeados, incluso emocionalmente. Pero decidimos contarlo para que a ningún otro emprendedor latinoamericano le pase lo mismo”, dice Zuluaga.

Hoy, Crear Digital trabaja con clientes locales como Colombina y Bavaria, mientras exploran nuevas líneas de negocio como seguros contra impagos internacionales. Se están reconstruyendo con una visión más fuerte y cautelosa.

“Queremos seguir generando empleo con impacto social, pero también ayudar a blindar a otros emprendedores”, concluye Zuluaga.

El caso de Crear Digital es un recordatorio poderoso: la globalización digital no garantiza finales felices, y confiar ciegamente en marcas grandes, aunque usen inteligencia artificial, puede salir muy caro.

“No fue un latino el que estafó. Fue una empresa británica, con respaldo de gigantes. Pero el golpe lo terminamos pagando nosotros”.