Elena Rybakina acaba de escribir uno de los capítulos más importantes de su carrera. La tenista kazaja se convirtió este 9 de septiembre en la nueva número uno del mundo, después de derrotar a la china Qinwen Zheng en los cuartos de final del US Open 2026 y alcanzar por primera vez la cima del ranking WTA.
Su ascenso tiene un componente especialmente llamativo: antes de dedicarse por completo al tenis, Rybakina practicó gimnasia, pero terminó alejándose de esa disciplina para concentrarse en una carrera que años después la llevaría a conquistar Grand Slams y, ahora, a convertirse en la primera tenista de Kazajistán en alcanzar el número uno mundial.
Un camino que comenzó lejos de las grandes pistas
Rybakina nació en Moscú en 1999 y comenzó su formación deportiva en Rusia. Durante su infancia tuvo contacto con la gimnasia, una disciplina que exige coordinación, flexibilidad y un enorme nivel de preparación física.
Sin embargo, el tenis terminó convirtiéndose en su gran apuesta. El cambio no fue sencillo, pero con el paso de los años comenzó a destacar por una característica que hoy es una de sus principales armas: un servicio potente y una capacidad extraordinaria para golpear con fuerza desde el fondo de la pista.
Su crecimiento fue progresivo hasta que en 2022 consiguió el título que la puso definitivamente en el mapa mundial. Representando a Kazajistán, ganó Wimbledon, derrotando a Ons Jabeur en la final y consiguiendo el primer Grand Slam de su carrera.
De Wimbledon a la cima del ranking
Después de aquel triunfo, Rybakina se consolidó entre las mejores del circuito. En 2023 llegó nuevamente a una final del Abierto de Australia y alcanzó el número 3 del ranking mundial, aunque todavía tendría que esperar varios años para conseguir el primer puesto.
En 2026 dio el salto definitivo. A comienzos de año conquistó el Abierto de Australia, su segundo título de Grand Slam, al derrotar a Aryna Sabalenka en la final.
La temporada también incluyó títulos en Ningbo y Stuttgart, además de finales en Indian Wells y Toronto. Estos resultados la llevaron a convertirse progresivamente en una de las jugadoras más consistentes del circuito.
El US Open que cambió su historia
El torneo de Nueva York tenía una dificultad adicional para Rybakina. Históricamente, el US Open había sido uno de los Grand Slam en los que menos había conseguido avanzar. Antes de esta edición, su mejor resultado en Nueva York había sido la cuarta ronda.
En 2026 la historia cambió por completo.
Rybakina llegó a los cuartos de final sin perder un solo set y después se enfrentó a Qinwen Zheng, campeona olímpica y una de las grandes protagonistas de este torneo. La kazaja comenzó perdiendo el primer set por 6-3, pero reaccionó con contundencia y ganó los dos siguientes por 6-1 y 6-4.
La victoria no solamente le permitió avanzar a semifinales. También hizo matemáticamente posible el cambio en la cima del ranking mundial.
El final de una era para Sabalenka
El ascenso de Rybakina puso fin al dominio de Aryna Sabalenka, quien había permanecido 99 semanas consecutivas como número uno del mundo. Rybakina se convirtió así en la trigésima mujer en alcanzar el primer lugar desde la creación del ranking WTA en 1975.
El logro tiene además un significado histórico para Kazajistán: Rybakina es la primera representante de ese país en ocupar el número uno del tenis mundial.
Pero la propia tenista ha dejado claro que llegar a la cima no es su único objetivo. Después de vencer a Zheng, reconoció la importancia del momento, aunque rápidamente puso el foco en el torneo y en la posibilidad de conquistar nuevamente un Grand Slam.
Una remontada también fuera de la pista
El ascenso de Rybakina adquiere mayor valor porque no ha estado libre de dificultades. En las últimas temporadas ha tenido que afrontar problemas físicos y momentos complicados con su rendimiento.
Incluso llegó al US Open con dudas debido a una lesión en el tendón de Aquiles que sufrió durante el torneo de Cincinnati. Antes de viajar a Nueva York no tenía completamente asegurada su participación, pero finalmente consiguió recuperarse y protagonizar la mejor actuación de su carrera en este torneo.
Ahora, con 27 años, Rybakina llega a las semifinales del US Open como la nueva líder del tenis femenino. Su siguiente desafío será Coco Gauff, quien derrotó a Mirra Andreeva en cuartos de final y avanzó a la ronda de las cuatro mejores.
La historia que comenzó con una joven que dejó la gimnasia para dedicarse al tenis desemboca ahora en un escenario histórico: Elena Rybakina es la nueva número uno del mundo y todavía tiene la posibilidad de coronar su ascenso con otro título de Grand Slam en Nueva York.



