Abelardo De La Espriella volvió a generar polémica. Ahora su blanco es el gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo.
Críticos señalan que repite la estrategia de Álvaro Uribe Vélez: denunciar sin pruebas a líderes regionales que le estorban.
Escobar ya había sido señalado antes por el mismo Uribe, también sin sustento.
El gobernador respondió directo: «Cuando atacan a un gobernador llamándolo ‘bandido’ no agreden a una persona. Hieren la dignidad de un departamento entero».
Nariño, recordó Escobar, lleva años luchando por cambiar violencia por paz y abandono por esperanza. Dice que el señalamiento desconoce ese sacrificio.
Quienes siguen la campaña advierten el patrón: en regiones donde De la Espriella tiene baja aceptación, descalifica a líderes locales con alto respaldo popular.



