En el corregimiento de Llorente, Distrito de Tumaco, la vida cambió desde la raíz. Familias que antes vivían de la hoja de coca hoy lideran una revolución productiva gracias a la sustitución voluntaria de cultivos.
La nueva cara del territorio
Artesanías, cultivos sostenibles y emprendimientos locales son ahora el sustento de la comunidad. Con apoyo del Gobierno Nacional y la Gobernación de Nariño, Llorente demuestra que la paz sí se puede sembrar y cosechar.
Voces del cambio
John Salguero, presidente de la Asociación de Coaliciones Comercial Comunal Unidos por la Paz, lo dice claro: “Gracias a estos procesos nacimos como coalición. Hoy unimos el territorio e impulsamos a nuestros campesinos y emprendimientos desde las bases de la paz”.
Alex González, secretario de Paz de Nariño, también lo respalda: “Llorente refleja una comunidad trabajadora que progresa desde el poder popular. Nuestro papel es visibilizar y respaldar estos procesos comunitarios”.
Lo que antes fue territorio de economías ilícitas, hoy es ejemplo de transformación y dignidad campesina.



