Con el inicio del año 2026, miles de colombianos están reevaluando su situación financiera tras los compromisos y gastos acumulados al cierre del año anterior. En ese contexto, DataCrédito, una de las principales centrales de riesgo del país, entregó una serie de recomendaciones para organizar las finanzas personales y así reducir el riesgo de aparecer con reportes negativos en el historial crediticio.
Una de las principales sugerencias que plantea DataCrédito es revisar detalladamente el historial crediticio, ya que esto permite conocer el estado actual de las obligaciones, identificar deudas pendientes y evaluar la posibilidad de acceder a nuevos productos financieros con mayor claridad.
Para facilitar este proceso, la entidad recomienda utilizar herramientas digitales disponibles en plataformas como MiDataCrédito, donde los usuarios pueden consultar su información crediticia, activar alertas, monitorear cambios en tiempo real y acceder a calculadoras que ayudan a comparar niveles de deuda frente a los ingresos. Estas funciones permiten visualizar diferentes escenarios y tomar decisiones informadas.
Otro punto clave en la planificación financiera es definir prioridades a inicios de año, cuando muchas personas establecen sus metas económicas para los meses siguientes. DataCrédito sugiere identificar cuáles compromisos financieros deben atenderse de inmediato y qué gastos pueden ajustarse o postergarse sin afectar la estabilidad económica. Esto puede incluir decisiones como reducir gastos discrecionales o evaluar la venta de activos para mejorar la liquidez.
Dentro de las recomendaciones prácticas se encuentran cuestionamientos básicos para evaluar la salud financiera, tales como qué porcentaje de los ingresos mensuales se destina al pago de deudas o qué acciones podrían contribuir a mejorar el puntaje crediticio, como el pago puntual de obligaciones y la reducción de saldos pendientes.
El objetivo de estas orientaciones es ofrecer lineamientos que ayuden a ordenar las obligaciones, fortalecer el control sobre los compromisos económicos y, en última instancia, reducir la probabilidad de que el consumidor incurra en reportes negativos en las centrales de riesgo durante el transcurso del año.




