La rápida reacción de las tropas en terreno y el apoyo oportuno de la Aviación del Ejército Nacional permitieron evacuar en tiempo récord a cuatro menores de edad, entre los 2 y 6 años, tras resultar afectados por la activación de un campo minado mientras jugaban.
Acciones
En una misión de apoyo humanitario, el Ejército Nacional desplegó sus capacidades operacionales terrestres y aéreas para atender la emergencia registrada en la vereda La Laguna, municipio de Olaya Herrera.
En el lugar, cuatro menores de edad resultaron afectados tras la activación de un área minad instalada, al parecer, por integrantes del grupo armado residual, GAO-r, Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, estructura Alfonso Cano.
Este repudiable hecho es una infracción al Derecho Internacional Humanitario por la utilización de medios y métodos ilícitos de la guerra que atentan contra la vida, la integridad y la libre circulación de las personas, exponiendo de manera deliberada a la población civil.
Llamado
El coronel William Morales Guerrero, comandante de la Fuerza De Tarea «Hércules» hizo un llamado a los organismos internacionales y defensores de los derechos humanos para que se sumen al rechazo de estas acciones criminales perpetradas por grupos al margen de la ley, que continúan financiando su accionar mediante economías ilícitas.
Al conocer la situación, soldados del Batallón de Operaciones Terrestres n.° 16 de la Fuerza de Tarea Hércules no escatimaron esfuerzos y, en tiempo récord, con apoyo del Batallón de Aviación de Movilidad y Maniobra n.° 3 de la Aviación del Ejército Nacional.
Los uniformados realizaron la evacuación aérea de los cuatro menores de edad heridos, un familiar y un médico, quienes fueron trasladados al hospital de San Andrés de Tumaco para recibir atención médica especializada.
Esta fue una acción que evidenció no solo la capacidad de reacción de las tropas, sino también el compromiso permanente del Ejército Nacional con la protección de la vida, especialmente en territorios donde el accionar de las estructuras ilegales sigue afectando de manera directa a la población civil, en este caso a niños y sus familias.
La Tercera División continuará desplegando sus capacidades para atender a la población, proteger a las comunidades y avanzar en operaciones que permitan neutralizar las amenazas de los grupos armados organizados en esta región del país.




