La incorporación de los jugadores del Real Madrid a la pretemporada de Mourinho está siendo completamente gradual porque el Mundial terminó apenas el 19 de julio y la normativa FIFA exige 21 días de vacaciones obligatorias. Los primeros en volver fueron los que cayeron en la fase de grupos: Arda Güler regresó el 17 de julio y Fede Valverde el 18, ambos ya entrenando con normalidad como se vio en el primer amistoso ante el Alcorcón. Rüdiger y Dumfries se incorporaron el 21 y 22 de julio respectivamente, y esta semana del 26 de julio es el turno de Vinicius y Endrick, mientras que Bernardo Silva llega el 28 o 29 y Brahim Díaz el 30 o 31.
Los más importantes y los que más tiempo tardan en llegar son los que jugaron hasta las instancias finales. Courtois regresa alrededor del 1 o 2 de agosto, y los grandes ausentes todavía son Mbappé, Tchouaméni, Konaté y Bellingham, quienes llegaron a semifinales con Francia e Inglaterra respectivamente y tienen prevista su incorporación entre el 5 y el 10 de agosto. El último en llegar será Marc Cucurella, quien jugó la final del Mundial con España el 19 de julio y se incorporará alrededor del 10 de agosto siendo el jugador con el descanso más largo. Esto significa que Mourinho tendrá a su plantilla completa apenas 12 días antes del debut en liga ante el Espanyol el 22 de agosto, un margen muy ajustado para implementar su sistema pero que el técnico portugués asume con la calma de quien ya vivió situaciones similares en su carrera.




