El departamento del Cauca continúa enfrentando un complejo panorama de seguridad, justo cuando avanza la propuesta para que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, realice su ceremonia de posesión en esa región el próximo 7 de agosto. La iniciativa, aprobada por el Senado y aún pendiente del trámite en la Cámara de Representantes, ha puesto nuevamente el foco sobre las condiciones de orden público en uno de los territorios más afectados por la violencia armada.
Uno de los hechos más recientes ocurrió el jueves 23 de julio en zona rural de El Tambo, donde tropas del Ejército Nacional sostuvieron intensos combates contra integrantes de la estructura Carlos Patiño, una disidencia de las antiguas Farc. De acuerdo con las Fuerzas Militares, los enfrentamientos se registraron en el corregimiento de Huisitó y el grupo armado habría realizado ataques desde viviendas y otros bienes protegidos por el Derecho Internacional Humanitario, poniendo en riesgo a la población civil.
El balance preliminar entregado por las autoridades señala que varios militares resultaron heridos durante la operación, mientras que las acciones ofensivas continúan en la zona como parte de la estrategia para debilitar la presencia de esa estructura armada en el departamento.
Frente a la posibilidad de que la posesión presidencial se lleve a cabo en Cauca, el Ejército aseguró que prepara un dispositivo especial para garantizar la seguridad del evento. El brigadier Diego Jaramillo, comandante de la Brigada 29, afirmó que todas las capacidades del Estado serán desplegadas para proteger tanto la ceremonia como a la población caucana.
La propuesta de realizar la posesión fuera de Bogotá ha generado un amplio debate político y de seguridad. Mientras sus promotores consideran que representa un mensaje de respaldo a una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado, otros sectores han expresado preocupación por los riesgos logísticos y las condiciones de orden público que persisten en el departamento. La decisión definitiva sobre el cambio de sede aún depende de la aprobación de la Cámara de Representantes.




