Croacia se juega su continuidad en el Mundial ante Ghana con Modric como última bandera
Los Vatreni llegan a Filadelfia en la situación más incómoda del grupo: necesitan ganar obligatoriamente para no depender de combinaciones externas, y lo harán ante un Ghana que ha demostrado ser el equipo más difícil de perforar del Grupo L. La derrota inicial 4-2 ante Inglaterra golpeó duro al equipo de Zlatko Dalic, pero la respuesta ante Panamá con un triunfo sólido 1-0 devolvió algo de confianza a un vestuario que se aferra a la experiencia de haber llegado a la final del Mundial apenas cuatro años atrás. Ante Ghana o ganan o se van a casa.
El partido tiene un protagonista simbólico que lo convierte en algo especial: Luka Modric, de 40 años y con 200 partidos internacionales en las piernas, podría estar disputando uno de sus últimos encuentros mundialistas con la camiseta de su selección. El Balón de Oro del 2018 sigue siendo el corazón y el cerebro de este equipo, y su capacidad para dictar el ritmo del juego y aparecer en los momentos clave puede ser la diferencia ante una Ghana que no ha recibido un solo gol en el torneo. Modric, Kovacic y Kramaric tienen la calidad suficiente para romper cualquier cerrojo, y mañana en Filadelfia tendrán que demostrarlo en el partido más importante de su campaña mundialista.



