La crisis de salud en Colombia alcanzó un nuevo punto crítico en 2025: la deuda acumulada de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) con hospitales y clínicas llegó a $25,7 billones, según el más reciente informe de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC). Esta cifra refleja el deterioro sostenido del sistema y pone en riesgo la prestación de servicios a millones de colombianos.
El estudio, basado en información de 232 instituciones prestadoras de salud (IPS), evidenció que la deuda creció en aproximadamente $1,7 billones en solo seis meses, lo que representa un aumento del 7 % frente a junio de 2025.
Aumento de la mora y deterioro de la cartera
Uno de los aspectos más preocupantes es el deterioro en la calidad de la deuda. La proporción de cartera en mora pasó del 56 % al 58 %, lo que indica que cada vez más obligaciones no se están pagando en los plazos establecidos.
Este retraso en los pagos afecta directamente la liquidez de hospitales y clínicas, que dependen de estos recursos para cubrir gastos operativos como salarios, compra de medicamentos, insumos médicos y mantenimiento de infraestructura.
¿Quiénes deben más?
El informe revela que la deuda está altamente concentrada en pocas entidades. Las EPS del régimen contributivo acumulan cerca del 50 % del total (unos $12,9 billones), mientras que las del régimen subsidiado representan alrededor del 27,6 % (unos $7,1 billones).
Entre las principales deudoras se encuentran:
- Nueva EPS
- Sanitas
- Famisanar
- Coosalud
- Savia Salud
- Emssanar
Estas entidades concentran más del 63 % de la deuda total, con niveles elevados de mora.
El peso de las EPS intervenidas
Un factor clave en la crisis es la situación de las EPS intervenidas o bajo vigilancia estatal. Según el informe, estas entidades adeudan más de $12,6 billones, lo que equivale a cerca del 70 % de la deuda total del sistema.
Además, concentran casi el 80 % de la cartera en mora, lo que evidencia que los problemas financieros de estas aseguradoras están impactando directamente a la red hospitalaria.
Falta de liquidez: el corazón del problema
El crecimiento de la deuda refleja una profunda falta de liquidez en el sistema de salud colombiano. Hospitales y clínicas enfrentan dificultades para sostener su operación diaria, lo que podría traducirse en:
- Demoras en la atención médica
- Escasez de medicamentos
- Suspensión de servicios
- Riesgo en el pago de nómina
El gremio hospitalario ha advertido que esta situación podría agravarse si no se toman medidas urgentes para mejorar el flujo de recursos.
Un problema estructural
La crisis no es nueva. Expertos y gremios señalan que responde a problemas estructurales del sistema, como:
- Insuficiencia en la financiación
- Fallas en el modelo de aseguramiento
- Demoras en los giros de recursos
- Alta dependencia de EPS con problemas financieros
En este contexto, se han planteado soluciones como la capitalización de EPS, el aumento del giro directo a prestadores y la creación de mecanismos de respaldo financiero.
Riesgos para el sistema de salud
El impacto de esta crisis va más allá de las cifras. La falta de pagos oportunos pone en riesgo la sostenibilidad del sistema y el acceso efectivo a la salud, un derecho fundamental en Colombia.
Si la tendencia continúa, el país podría enfrentar un escenario de mayor deterioro en la calidad del servicio, aumento de quejas de usuarios y posibles cierres de servicios médicos.
Conclusión
La cifra de $25,7 billones en deuda hospitalaria no solo refleja un problema financiero, sino una alerta sobre la fragilidad del sistema de salud colombiano. Sin reformas estructurales y medidas inmediatas, el riesgo de colapso parcial en la red hospitalaria sigue latente, afectando directamente a los pacientes.




