Amílcar Pantoja, subsecretario de Paz y Derechos Humanos.

Crisis humanitaria en Nariño por la llegada de migrantes

Más de 6 días completaron en las instalaciones del terminal de transportes de Pasto más de 600 ciudadanos de nacionalidad haitiana, que ingresaron a Nariño por la frontera con el Ecuador para pedir la ayuda de las autoridades y continuar su viaje hasta el Urabá antioqueño.

“Esto está desbordado de haitianos”, expresó el gerente del terminal, Fabio Zarama, en momentos en que les entregaba a los migrantes refrigerios para calmar el hambre y la sed.

El departamento de Nariño podría estar a las puertas de otra crisis migratoria similar o tal vez peor que la que viene enfrentando hace varias semanas Necoclí, en el departamento de Antioquia.

“Se reunieron más de 600 personas y nos advirtieron que en las próximas horas estarían llegando aquí unas 4.000 personas más”, reveló con preocupación el subsecretario de Paz y Derechos Humanos de la Gobernación de Nariño, Amílcar Pantoja.

Además agregó que si el Gobierno Nacional no les permite el paso hasta Panamá, enfrentarían una situación muy similar a la que vive Necoclí, tendríamos entonces un gran represamiento de migrantes en la zona de frontera.

El panorama se torna aún más crítico porque, según el funcionario, no hay control en la frontera, los haitianos están transitando por los casi 48 pasos irregulares que existen solo en el municipio fronterizo de Ipiales.

“Ellos pasan por allí sin ningún tipo de control”, recalcó. De acuerdo con lo que los migrantes les han manifestado a las autoridades a su llegada a Pasto, pagan una especie de peaje a personas que se encuentran a su paso por dichos caminos ilegales y, de no hacerlo, no les permiten continuar su recorrido.

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Llegan desde Ipiales

 

A su arribo a Ipiales toman buses de servicio público y vehículos particulares que los trasladan hasta la ciudad de Pasto.

“Inclusive a ellos les venden unos tours por 300 dólares hasta Medellín”, sostuvo uno de los migrantes. Dijo que la expectativa de ellos no es quedarse en Colombia, sino continuar hasta Panamá.

Aun así, el mayor problema para las autoridades en Nariño es que la atención a los migrantes se torna ahora muy difícil, “porque aquí ya estamos llenos de migrantes venezolanos”.

Los migrantes haitianos llegaron a la capital de Nariño en la tarde del jueves 5 de agosto, después de haber pasado por los puntos fronterizos ilegales que existen en la frontera entre Colombia y Ecuador.