Los precios del gas natural registraron un fuerte aumento en los mercados internacionales tras los recientes ataques contra infraestructuras energéticas en Irán, en medio de la creciente escalada del conflicto en la región. Las acciones militares, atribuidas a ofensivas contra instalaciones clave del sector energético iraní, han generado preocupación global por posibles interrupciones en el suministro.
El impacto fue inmediato en los mercados. En Europa, el precio del gas subió alrededor de un 5 % a 6 %, mientras que el petróleo también experimentó un incremento significativo, con el barril de referencia Brent acercándose a los 110 dólares. Esto refleja el temor de los inversionistas ante una posible reducción en la oferta energética mundial, especialmente si continúan los ataques o se intensifican las represalias.
El foco de la tensión está en el gigantesco yacimiento de gas South Pars, considerado el mayor del mundo, cuya infraestructura fue parcialmente afectada. Este complejo es clave para la producción energética de Irán y para el equilibrio del mercado global, por lo que cualquier daño genera reacciones inmediatas en los precios.
Además, el gobierno iraní ha advertido que podría responder con ataques a otras instalaciones energéticas en la región del Golfo, lo que ha incrementado el nerviosismo en los mercados. Analistas advierten que esta situación podría derivar en una crisis energética si se interrumpen rutas estratégicas de suministro o si más infraestructuras resultan afectadas.
El aumento en los precios del gas y el petróleo también ha tenido efectos en los mercados financieros globales, donde varias bolsas registraron caídas ante el temor de una inflación más alta y un impacto negativo en la economía mundial.

