Gremios advierten que el cierre de la frontera golpea fuertemente la economía y está dejando en la quiebra a pequeños locales. Así mismo a cambistas.
La Cámara de Comercio de Ipiales elevó su voz de alerta ante el Congreso de la República por la prolongada crisis que afecta a la frontera entre Colombia y Ecuador, especialmente en el paso por el Puente Internacional de Rumichaca.
Durante su intervención en la plenaria del Senado, el presidente ejecutivo del gremio, Iván Flórez, solicitó un espacio para exponer la difícil situación que enfrenta la región, donde ya se contabilizan cerca de 48 días de afectaciones económicas continuas y algunos locales han optado por cerrar sus establecientes.
El dirigente explicó que la crisis se ha profundizado en las últimas semanas debido al cierre de la Vía Panamericana en el sector fronterizo, donde los bloqueos intermitentes completan casi dos semanas, afectando gravemente la movilidad y el comercio.
Impacto
Según lo expuesto ante el legislativo, las recientes medidas arancelarias y decisiones comerciales adoptadas entre los gobiernos de Bogotá y Quito han generado una fuerte desaceleración en el intercambio binacional.
Esta situación ha impactado de manera directa a comerciantes, transportadores, importadores y pequeños empresarios, quienes dependen del dinamismo de este corredor internacional para sostener sus actividades económicas.
De acuerdo con el gremio, muchos establecimientos se encuentran al borde de la quiebra debido a la caída en las ventas, la acumulación de mercancías y el incremento en los costos logísticos derivados de las restricciones en el paso fronterizo.
Flórez advirtió que las pérdidas económicas siguen en aumento y que, de no tomarse medidas urgentes, podrían generarse consecuencias irreversibles para el tejido empresarial de la región.
Llamado
El dirigente gremial también subrayó que la crisis no solo tiene efectos económicos, sino que empieza a reflejarse en el ámbito social, comprometiendo el empleo y el sustento de miles de familias que dependen de la actividad comercial en la frontera.
En ese sentido, hizo un llamado directo al Gobierno Nacional y a las autoridades competentes para establecer canales de diálogo binacional que permitan superar las tensiones existentes.
Entre las solicitudes planteadas se encuentra la revisión de las medidas arancelarias y la adopción de estrategias conjuntas que faciliten la reactivación del comercio entre ambos países.
Finalmente, el pronunciamiento de la Cámara de Comercio evidencia la creciente preocupación en la región fronteriza, donde distintos sectores insisten en la necesidad de soluciones inmediatas para evitar un deterioro aún mayor de la economía local y restablecer la normalidad en este importante punto de conexión internacional.
Javier Flores Portilla, presidente.



