Un buque de guerra iraní, la fragata IRIS Dena, se hundió frente a la costa de Sri Lanka tras emitir una señal de emergencia. El barco transportaba cerca de 180 tripulantes. Sri Lanka organizó un operativo para rescatar a quienes sobrevivieron; decenas fueron rescatados y varios cuerpos recuperados, mientras muchos siguen desaparecidos o heridos. Autoridades de Sri Lanka han negado informes sobre un ataque directo de submarino, aunque varias fuentes mencionan que el buque pudo haber sido alcanzado por un torpedo. ¿Cómo se da este incidente en el contexto del conflicto? El hundimiento ocurre en medio de una escalada militar entre Irán, Estados Unidos e Israel, como parte de la guerra que se ha intensificado en las últimas semanas. Según informes oficiales, la acción es parte de una campaña más amplia en la que EE. UU. habría estado atacando distintas unidades de la marina iraní. El conflicto se produce tras ataques aéreos y ataques con drones, contra objetivos de ambos bandos en la región. Impacto en el comercio y rutas marítimas La crisis ha paralizado gran parte del tráfico en el estrecho de Hormuz, un paso clave para el transporte del petróleo global. Esto ha provocado aumento de precios del petróleo y del gas, así como estrés en las cadenas de suministro globales. Países como China han pedido protección para los barcos que transitan por rutas afectadas, ante los riesgos crecientes




