El personal médico y operativo del Hospital San Andrés de Tumaco denunció retrasos en sus pagos de honorarios y salarios, lo que afecta el sustento de cientos de familias y amenaza con desestabilizar la prestación de servicios de salud en el Pacífico nariñense.
El representante electo a la Cámara, Oscar Benavides, calificó la situación como una vulneración sistemática de los derechos de los trabajadores y solicitó la intervención de la Superintendencia de Salud y del Ministerio del Trabajo. Benavides también denunció presuntas amenazas contra los funcionarios que han decidido alzar la voz para reclamar sus pagos pendientes.
El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, explicó que el hospital fue entregado con un pasivo de 24.800 millones de pesos y una cartera por cobrar a las EPS de más de 50.000 millones, pero con serias dificultades de recaudo. La ola de procesos judiciales reactivados tras el fin de la intervención ha llevado a la institución a enfrentar deudas por sentencias judiciales de 8.000 millones de pesos, lo que ha derivado en el embargo de las cuentas bancarias institucionales.
La administración departamental aseguró que, una vez se levanten los embargos, se procederá a cancelar los honorarios y salarios correspondientes al mes de marzo. La situación sigue siendo crítica y genera preocupación entre los trabajadores y la comunidad.



