Colombia vive semanas decisivas rumbo a las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo, en medio de una campaña marcada por la polarización política, la ausencia de debates entre los principales aspirantes y una creciente presión ciudadana para que los candidatos confronten sus propuestas públicamente.
Los candidatos que lideran las encuestas son Iván Cepeda, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. Sin embargo, ninguno de ellos ha coincidido hasta ahora en un debate presidencial televisado, pese a múltiples invitaciones de universidades, medios y organizaciones civiles.
El sistema público RTVC confirmó la realización de tres debates temáticos programados para mayo, con el objetivo de garantizar espacios de discusión antes de la primera vuelta. Aun así, no todos los candidatos han confirmado su participación.
La campaña también ha estado influenciada por las recientes movilizaciones del Día del Trabajo y por el debate alrededor de la propuesta de una Asamblea Constituyente impulsada por el presidente Gustavo Petro. Sectores oficialistas respaldan la iniciativa, mientras la oposición advierte sobre posibles riesgos institucionales.
En las últimas semanas también crecieron las disputas dentro de los bloques políticos tradicionales. En la derecha colombiana se intensificó la competencia entre los sectores cercanos al uribismo y otras corrientes conservadoras, especialmente por la disputa del electorado opositor.
Además, organizaciones de transparencia han cuestionado a varias campañas presidenciales por no reportar completamente sus ingresos y gastos en la plataforma oficial de financiación electoral, lo que ha generado nuevas preocupaciones sobre el control de recursos en plena campaña.




