Diversos sectores ambientales, sociales y comunitarios del departamento de Nariño expresaron su rechazo al proyecto que busca impulsar una sociedad de economía mixta enfocada en el desarrollo minero en la región. La iniciativa, promovida desde la Gobernación de Nariño, ha generado preocupación por sus posibles impactos ambientales y sociales.
El debate tomó fuerza luego de conocerse el Proyecto de Ordenanza 012 de 2026, que propone la creación de PROMINAR, una entidad destinada al fomento y formalización de actividades mineras en el departamento. Organizaciones ambientales aseguran que la propuesta no ha sido suficientemente socializada con las comunidades y temen que pueda abrir espacios para afectaciones en ecosistemas estratégicos y territorios rurales.
Entre las principales preocupaciones se encuentran los riesgos de contaminación hídrica, afectación a zonas biodiversas y posibles impactos sobre comunidades indígenas y afrodescendientes. Además, líderes sociales han solicitado garantías de transparencia y controles estrictos para evitar la infiltración de economías ilegales relacionadas con la minería informal.
Sectores críticos también cuestionan la rapidez con la que se intenta avanzar en la aprobación del proyecto y pidieron abrir espacios amplios de participación ciudadana antes de cualquier decisión definitiva. Algunos colectivos consideran que Nariño debe fortalecer modelos económicos sostenibles ligados al turismo, la agricultura y la conservación ambiental.
Por su parte, desde la Asamblea Departamental continúan las discusiones sobre la iniciativa en sesiones extraordinarias, mientras organizaciones sociales anunciaron nuevas jornadas de movilización y debates públicos para exigir mayor claridad sobre el futuro del proyecto minero en el departamento.



