La Alcaldía de Pasto anunció este jueves la puesta en funcionamiento de nuevas cámaras de fotodetección en varios corredores estratégicos de la ciudad, una decisión que ha provocado reacciones divididas entre conductores, comerciantes y autoridades de movilidad. La medida hace parte del plan municipal de seguridad vial con el que se busca reducir los índices de accidentalidad registrados en zonas de alta circulación vehicular.
De acuerdo con la Secretaría de Tránsito y Transporte, uno de los puntos priorizados corresponde al intercambiador vial Agustín Agualongo y la salida norte de la ciudad, sectores donde durante los últimos meses se han reportado numerosos accidentes relacionados con exceso de velocidad y maniobras imprudentes. Las autoridades explicaron que las cámaras permitirán detectar infracciones como el incumplimiento de límites de velocidad, paso en semáforo en rojo, circulación sin documentos obligatorios y estacionamiento indebido.
El alcalde Nicolás Toro aseguró que la instalación de estos dispositivos no tiene fines recaudatorios, sino preventivos. Según explicó, la administración municipal busca generar una mayor cultura ciudadana y disminuir la cantidad de víctimas por siniestros viales. Además, indicó que antes de iniciar sanciones económicas definitivas se realizarán campañas pedagógicas para informar a los conductores sobre los nuevos controles y límites establecidos.
Sin embargo, la decisión no ha sido bien recibida por todos los ciudadanos. En redes sociales y diferentes espacios comunitarios, varios conductores expresaron inconformidad argumentando que las fotomultas podrían convertirse en una carga económica adicional para quienes transitan diariamente por la ciudad. Algunos usuarios también cuestionaron la ubicación de las cámaras y pidieron mayor inversión en señalización y mantenimiento de vías antes de implementar sanciones automáticas.



