El Gobierno de Abelardo De La Espriella ha intensificado la ofensiva contra organizaciones criminales y grupos armados, con operaciones dirigidas contra sus principales cabecillas y estructuras financieras.
La tensión aumentó luego del ataque con drones contra instalaciones militares en Ocaña, Norte de Santander, ocurrido el viernes 4 de septiembre. Las autoridades atribuyeron el ataque al ELN y reportaron militares muertos y heridos.
A esto se suma el atentado con un carrobomba registrado días antes en el área metropolitana de Cúcuta, que dejó una persona muerta y varios heridos. El hecho todavía no había sido reivindicado por ningún grupo armado.
La situación genera temor entre las comunidades de zonas donde existe presencia de grupos ilegales, especialmente ante la posibilidad de nuevos ataques contra la Fuerza Pública, infraestructura o población civil.
Mientras tanto, el Gobierno mantiene su postura de enfrentar militarmente a las organizaciones armadas y recuperar el control territorial, después de poner fin a varios procesos de diálogo con grupos que, según el Ejecutivo, no demostraron una voluntad real de paz.
⚠️ El gran interrogante ahora es si los grupos armados responderán con una nueva escalada de violencia frente a la ofensiva del Gobierno.
¿Usted cree que podrían aumentar las represalias en Colombia? ¿Qué medidas debería tomar el Gobierno para proteger a la población?


