El martes 3 de marzo trae para los aficionados colombianos al fútbol argentino la confirmación de una noticia que se venía cocinando desde la semana pasada: Eduardo Chacho Coudet firmó su contrato como nuevo director técnico del River Plate, y en las próximas horas estará aterrizando en Buenos Aires para asumir formalmente el cargo. La EFE confirmó el lunes que el acuerdo está cerrado, luego de que el entrenador argentino de 51 años formalizara su desvinculación del Deportivo Alavés de España, club al que dirigía desde diciembre de 2024 y al que River Plate pagará una compensación cercana al millón de dólares. Coudet firmará hasta diciembre de 2027 y asumirá un plantel que incluye a los colombianos Juan Fernando Quintero y Kevin Castaño.
El contexto en que llega Coudet a River Plate no podría ser más complicado. El Millonario viene de encadenar varios malos resultados en el Torneo Apertura de la Liga Profesional Argentina, una racha que erosionó la estabilidad del proyecto deportivo y precipitó la salida de Marcelo Gallardo el pasado 23 de febrero, poniendo fin al segundo ciclo del histórico entrenador en la institución de Núñez. Gallardo, considerado el técnico más exitoso en la historia reciente de River y dos veces campeón de la Copa Libertadores con el club, se despidió en un estadio Monumental colmado el jueves 26 de febrero con una ovación que duró varios minutos, en una ceremonia emotiva que fue retransmitida en vivo por todos los canales deportivos de Argentina.
La llegada de Coudet tiene una carga simbólica importante. Como futbolista, el Chacho vistió la camiseta de River entre 2000 y 2004, período en el que disputó 179 partidos, convirtió 27 goles y conquistó cinco títulos locales. Esta historia dentro de la institución le da una identificación con los hinchas millonarios que los demás candidatos al cargo no tenían, y es uno de los factores que inclinaron la balanza a su favor en las deliberaciones del presidente Stefano Di Carlo y del director deportivo Enzo Francescoli. Sin embargo, el camino entre la simpatía de los fanáticos y los resultados deportivos puede ser corto o largo dependiendo de lo que ocurra en las primeras jornadas bajo su conducción.
Para Juan Fernando Quintero, la llegada de Coudet representa uno de los mayores interrogantes de su trayectoria en River. El volante colombiano de 33 años venía siendo el capitán del equipo en la ausencia de Franco Armani y era reconocido como uno de los pocos aprobados por la afición en un ciclo colectivo complicado. Sin embargo, una fuente periodística argentina reveló que cuando Coudet dirigía al Racing Club no tenía al colombiano entre sus favoritos y que habría afirmado en ese contexto que con él como entrenador, Juan Fernando Quintero no tendría lugar. Esta versión, que no pudo ser confirmada directamente por el técnico, instaló una sombra de incertidumbre sobre el futuro del colombiano en el club antes de que Coudet siquiera llegara al país.
El escenario para Quintero se complica adicionalmente por la lesión que arrastra desde el partido ante Vélez Sarsfield del 22 de febrero. Un desgarro de grado uno en el bíceps femoral de la pierna derecha lo tiene alejado de las canchas por al menos tres semanas, lo que significa que no podrá estar presente para los primeros partidos del ciclo Coudet y que llegará al nuevo proceso en desventaja, sin poder ganarse la confianza del técnico dentro del campo. La proyección de su regreso es para el 22 de marzo ante Estudiantes de Río Cuarto, aunque el plazo es ajustado si se considera que Colombia tiene amistosos internacionales ante Croacia y Francia programados para finales de ese mes.
La Selección Colombia sigue con preocupación la situación de Quintero, cuya convocatoria para los amistosos de finales de marzo depende directamente de su evolución física y del ritmo competitivo que logre recuperar en las semanas previas. El técnico Néstor Lorenzo tiene a Quintero en su radar como pieza creativa para el Mundial 2026, pero también sabe que un jugador que llega lesionado y sin minutos de competencia puede ser más un riesgo que un recurso en ese tipo de partidos de preparación. La situación no está resuelta y seguirá siendo monitorizada de cerca por el cuerpo técnico de la Tricolor en las próximas semanas.
El otro colombiano en River Plate, el mediocampista defensivo Kevin Castaño, tiene una relación histórica con Coudet que podría ser un factor determinante. Castaño jugó bajo las órdenes del técnico en el Celta de Vigo de España durante la temporada 2022-2023, y los reportes de esa etapa indican que el Chacho valoró el trabajo del colombiano y lo utilizó con regularidad. Este antecedente es un punto a favor de Castaño, que en el River de Gallardo ocupó un papel de rotación y no siempre fue titular indiscutido. Con el cambio de mando, el mediocampista colombiano tiene la oportunidad de demostrar que tiene las condiciones para ser pieza regular en el once inicial del nuevo entrenador.




