En un fallo histórico que representa un duro revés para la política económica internacional de la Casa Blanca, la Corte Suprema de Estados Unidos determinó este viernes que los aranceles globales impuestos por el presidente Donald Trump son ilegales por no contar con la autorización explícita del Congreso.
El máximo tribunal, en una decisión de 6 votos contra 3, concluyó que Trump excedió sus facultades constitucionales al usar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer aranceles generalizados a más de 100 países, incluidos México, Canadá y China. La Corte sostuvo que esta ley no otorga al presidente la autoridad para gravar importaciones, un poder reservado exclusivamente al poder legislativo.
El juez presidente, John Roberts, redactó la opinión mayoritaria, señalando que la Constitución de Estados Unidos confiere al Congreso la potestad exclusiva de crear impuestos y aranceles, por lo que cualquier delegación de ese poder debe ser “clara y expresa”.
Mayor derrota legal de Trump desde su regreso al poder
La sentencia supone la derrota legal más significativa que ha sufrido Trump desde que volvió a la Casa Blanca en enero de 2025, y anula gran parte de su estrategia comercial, central en su agenda económica y geopolítica. Los aranceles en cuestión, conocidos como “recíprocos”, buscaban gravar productos extranjeros para presionar en negociaciones comerciales y, según la administración, equilibrar el comercio global.
El fallo deja sin efecto los aranceles impuestos bajo la IEEPA, pero no afecta a otras tarifas sectoriales que siguen vigentes bajo diferentes leyes comerciales, como las aplicadas a productos específicos de acero y aluminio.
Reacción del presidente y nueva estrategia arancelaria
Tras conocerse la decisión, Trump calificó el fallo como “profundamente decepcionante” y expresó su desacuerdo con los magistrados que votaron en contra de sus políticas. Desde la Casa Blanca anunció que implementará un arancel global fijo del 10 % bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta legal distinta que permite al presidente imponer tarifas temporales sin el uso de poderes de emergencia, aunque con limitaciones y procesos diferentes.
El mandatario aseguró que recurrirá a “alternativas muy poderosas” para continuar su política comercial, aunque reconoció que la Corte dejó claro que la facultad de imponer aranceles sin aprobación legislativa es inconstitucional.
Impacto económico y reacciones globales
La noticia ha tenido repercusiones inmediatas en los mercados financieros: tras el fallo, los principales índices bursátiles de Wall Street mostraron ganancias, ya que los inversionistas reaccionaron positivamente ante la expectativa de menores tensiones comerciales y costos de importación más bajos.
Organizaciones y líderes políticos también se pronunciaron: grupos que critican los aranceles afirmaron que estos gravámenes hicieron que el costo de vida fuera más alto para millones de consumidores, mientras que aliados comerciales de Estados Unidos observaron la decisión con interés ante la posibilidad de aliviar barreras al comercio.
Con este fallo, la Corte Suprema reafirma los límites constitucionales del poder ejecutivo y marca un nuevo rumbo para la política comercial de Estados Unidos, obligando a la administración Trump a buscar otras vías legales para aplicar gravámenes y ajustes arancelarios.




