Una alianza educativa vinculada a una industria estratégica
Corea del Sur y Vietnam han venido profundizando durante los últimos años su cooperación en educación superior, investigación y desarrollo tecnológico, con los semiconductores como uno de los sectores que más atención está recibiendo. El objetivo común es formar profesionales capaces de responder a las necesidades de una industria que se ha convertido en un componente fundamental de la economía digital.
Aunque suele hablarse de un supuesto «acuerdo bilateral de capacitación entre Seúl y Hanói», es importante precisar el contexto: no se trata de un único convenio gubernamental entre las dos capitales exclusivamente dedicado a capacitar especialistas en semiconductores. Lo que existe es una creciente red de acuerdos entre universidades, empresas e instituciones de investigación de ambos países, respaldada políticamente por los gobiernos de Corea del Sur y Vietnam.
Uno de los antecedentes más importantes fue el acuerdo alcanzado en julio de 2024 entre la Universidad Nacional de Vietnam en Hanói (VNU) y la Universidad Nacional de Seúl (SNU). El convenio fue intercambiado el 2 de julio de ese año durante la visita del entonces primer ministro vietnamita Pham Minh Chinh a Corea del Sur, en presencia de los primeros ministros de ambos países. El acuerdo contempló investigación conjunta, intercambio de profesores y estudiantes y actividades especializadas relacionadas con la industria de semiconductores, inteligencia artificial y formación de talento.
Este entendimiento constituye una de las piezas que explican el actual acercamiento entre los dos países en materia de formación tecnológica.
¿Qué contempla la cooperación entre las universidades?
El acuerdo entre VNU y Seoul National University establece varias líneas de cooperación académica. Entre ellas se encuentran el intercambio de estudiantes y profesores, proyectos de investigación y programas destinados al desarrollo de talento altamente cualificado.
En el ámbito de los semiconductores, la cooperación busca acercar a estudiantes e investigadores vietnamitas a conocimientos y capacidades desarrollados por instituciones surcoreanas, un país que cuenta con una de las industrias de chips más importantes del mundo.
La intención no se limita a que los estudiantes reciban clases en otro país. El modelo planteado contempla también investigación conjunta, intercambio de especialistas, transferencia de conocimiento y una mayor relación entre las universidades y las empresas tecnológicas. VNU y SNU también plantearon la posibilidad de desarrollar centros de investigación conjuntos con participación empresarial.
Esto es relevante porque la fabricación de semiconductores requiere conocimientos que abarcan desde física y ciencia de materiales hasta electrónica, diseño de circuitos integrados, fabricación, automatización y análisis de datos.
Vietnam busca formar 50.000 ingenieros de semiconductores
La cooperación con Corea del Sur se produce mientras Vietnam intenta desarrollar una fuerza laboral especializada que permita al país tener una mayor participación en la cadena mundial de suministro de semiconductores.
La Universidad Nacional de Vietnam en Hanói ha señalado el objetivo vietnamita de formar 50.000 ingenieros de semiconductores para 2030, una meta que explica parte del interés por ampliar los programas internacionales y la colaboración con empresas tecnológicas.
La necesidad de profesionales especializados está relacionada con la expansión de la industria tecnológica vietnamita y con el interés del país por atraer inversiones de compañías internacionales.
En este escenario, las universidades tienen una función que va más allá de la formación tradicional. Se busca que los programas académicos estén conectados con laboratorios, investigación aplicada, prácticas profesionales y las necesidades reales de las empresas.
Samsung también participa en la formación de especialistas
La cooperación educativa entre Corea del Sur y Vietnam no se limita a las universidades.
Un ejemplo importante es Samsung, una de las compañías surcoreanas con mayor presencia industrial en Vietnam. En enero de 2024, Samsung Electronics y la Universidad de Ingeniería y Tecnología de VNU pusieron en marcha el programa VNU-Samsung Technology Track, orientado a la formación de especialistas en semiconductores y chips.
El programa contempló inicialmente 40 becas para estudiantes de tercer y cuarto año y graduados, con formación en áreas como diseño de circuitos integrados, materiales semiconductores, producción y análisis de semiconductores. Además, la formación incluía cursos de idioma coreano.
El componente empresarial es especialmente relevante porque permite conectar la educación universitaria con las necesidades de una compañía que participa directamente en la industria tecnológica.
Según la información publicada por VNU, los estudiantes que completaran el programa podían acceder a oportunidades laborales relacionadas con semiconductores en Corea del Sur.
La cooperación se ha ampliado durante 2025 y 2026
La relación educativa entre ambos países no quedó limitada al acuerdo de 2024.
En agosto de 2025, VNU y Sungkyunkwan University (SKKU) intercambiaron un acuerdo de cooperación durante el Foro Económico Vietnam-Corea, con la presencia de altos representantes de ambos países. El acuerdo contempla intercambio de estudiantes y profesores, investigación científica y desarrollo de programas de formación interdisciplinarios. Entre las áreas prioritarias aparecen los semiconductores, la biotecnología y la biomedicina.
La cooperación también contempla una participación más directa de las empresas. VNU y SKKU plantearon fortalecer los vínculos con compañías para que los programas académicos tengan mayor relación con prácticas profesionales, empleo y transferencia tecnológica.
Durante 2026 esta tendencia continuó.
En enero, Gachon University, de Corea del Sur, y FPT University, en Vietnam, anunciaron un programa conjunto de licenciatura en Tecnología de Semiconductores. El modelo contempla que los estudiantes cursen los primeros dos años en Vietnam y posteriormente continúen su formación especializada en Corea del Sur.
El programa incluye contenidos relacionados con diseño de circuitos integrados, ingeniería de semiconductores, tecnologías de fabricación, procesos productivos y aplicaciones industriales. Los estudiantes que completen el programa obtienen un título de Gachon University.
Un modelo 2+2 para conectar Vietnam y Corea del Sur
El acuerdo entre Gachon University y FPT resulta especialmente significativo porque muestra cómo se está intentando construir una ruta educativa internacional.
El modelo 2+2 divide la formación en dos etapas. Durante los primeros dos años, los estudiantes reciben formación fundamental en Vietnam. Posteriormente se trasladan a Corea del Sur para realizar estudios especializados.
La idea es combinar las ventajas de ambos sistemas: una primera etapa de formación y preparación en Vietnam y una segunda fase en un entorno académico y tecnológico surcoreano.
El programa también incorpora elementos de conexión con empresas y centros tecnológicos, con el propósito de que la formación no sea únicamente teórica.
Este tipo de cooperación puede resultar particularmente importante para Vietnam porque permite formar profesionales con experiencia internacional sin que todo el proceso educativo tenga que desarrollarse desde el principio en Corea del Sur.
Corea del Sur aporta experiencia en una industria altamente especializada
La participación surcoreana tiene una razón evidente: Corea del Sur es uno de los principales centros mundiales de la industria de semiconductores.
Empresas como Samsung y SK Hynix han desarrollado importantes capacidades en áreas como memoria, fabricación y tecnologías relacionadas con chips. Esa experiencia industrial se complementa con una infraestructura universitaria y científica que permite formar especialistas en electrónica, materiales, diseño de circuitos y procesos de fabricación.
Para Vietnam, la cooperación representa una oportunidad para acceder a conocimientos, modelos de formación y redes internacionales.
Pero la relación también resulta relevante para Corea del Sur. Las empresas surcoreanas tienen una presencia industrial considerable en Vietnam y necesitan profesionales capaces de trabajar en sectores tecnológicos cada vez más sofisticados.
Por eso, la cooperación educativa puede funcionar como un puente entre universidades, compañías y cadenas de producción internacionales.
La formación no se limita a los semiconductores
Aunque los chips constituyen uno de los principales focos de la cooperación, la agenda tecnológica entre ambos países es más amplia.
Los acuerdos recientes también abarcan áreas como:
- Inteligencia artificial.
- Ciencia de datos.
- Electrónica.
- Telecomunicaciones.
- Biotecnología.
- Materiales avanzados.
- Transformación digital.
- Investigación científica.
- Diseño de circuitos integrados.
- Fabricación de semiconductores.
En junio de 2026, por ejemplo, la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hanói y Samsung Electronics Vietnam ampliaron su cooperación para el período 2026-2028, incluyendo formación, investigación, becas, prácticas y contratación. La universidad informó que más de 4.000 de sus estudiantes habían participado en programas de capacitación respaldados por Samsung desde el inicio de su relación en 2012.
Ese mismo año, Samsung anunció que trabajaría con unas 20 universidades y centros educativos vietnamitas para formar a más de 2.200 estudiantes durante 2026, incorporando por primera vez contenidos de tecnología de semiconductores dentro de su programa Samsung Innovation Campus en Vietnam.
También aumenta la cooperación en investigación
La formación universitaria es solamente una parte de la estrategia.
En abril de 2026, una delegación de la University of Science and Technology of Hanoi realizó una visita de trabajo a Corea del Sur y estableció contactos con instituciones como el Korea Institute of Science and Technology (KIST), KAIST y la University of Science and Technology.
Las conversaciones estuvieron centradas en sectores de alta tecnología, incluidos semiconductores, inteligencia artificial y ciencia de materiales. Durante la visita también se firmaron memorandos de entendimiento destinados a impulsar proyectos de investigación y facilitar el acceso de profesores y estudiantes vietnamitas a sistemas de laboratorio avanzados.
Más recientemente, el 28 de agosto de 2026, el Posts and Telecommunications Institute of Technology (PTIT) de Vietnam firmó un memorando con KIST para ampliar la cooperación en semiconductores, diseño de circuitos integrados, educación, formación e investigación científica.
Estos acuerdos muestran que la relación está evolucionando desde el simple intercambio académico hacia modelos que combinan educación, investigación aplicada y transferencia tecnológica.
¿Por qué los semiconductores son tan importantes?
Los semiconductores son componentes esenciales de prácticamente toda la infraestructura tecnológica moderna.
Están presentes en teléfonos inteligentes, computadores, automóviles, servidores, centros de datos, equipos médicos, sistemas industriales, dispositivos de inteligencia artificial y sistemas de telecomunicaciones.
Su fabricación requiere una cadena de suministro extremadamente compleja, en la que intervienen empresas y países especializados en diferentes etapas: diseño de chips, fabricación, materiales, maquinaria, encapsulado, pruebas y distribución.
La creciente demanda de inteligencia artificial y centros de datos ha hecho que la disponibilidad de talento especializado sea todavía más importante.
Por esta razón, Vietnam ha identificado la formación de profesionales como uno de los elementos necesarios para aumentar su participación en esta industria. La cooperación con Corea del Sur ofrece una vía para desarrollar capacidades académicas y profesionales vinculadas directamente con las necesidades del sector.
Una estrategia que combina universidad, empresa y gobierno
Uno de los aspectos más importantes de estos acuerdos es que la cooperación no se desarrolla exclusivamente entre instituciones educativas.
Los gobiernos de ambos países han mostrado interés en fortalecer la relación económica y tecnológica, mientras que universidades y empresas han comenzado a desarrollar programas específicos.
En abril de 2026, durante la visita del presidente surcoreano Lee Jae Myung a Hanói, Corea del Sur y Vietnam registraron 73 acuerdos empresariales en sectores como tecnología, energía e infraestructura. Reuters informó que entre ellos se incluyeron iniciativas relacionadas con tecnología de semiconductores.
Este contexto ayuda a explicar por qué los programas universitarios están adquiriendo mayor importancia: la expansión de la actividad tecnológica necesita profesionales que puedan ocupar puestos especializados.
¿Qué puede significar para los estudiantes vietnamitas?
Para los estudiantes, estos convenios pueden abrir oportunidades que anteriormente estaban disponibles para un número mucho más reducido de personas.
Los programas internacionales pueden ofrecer:
Formación especializada.
Los estudiantes pueden acceder a contenidos específicamente diseñados para áreas como diseño de chips, fabricación, materiales y electrónica.
Experiencia internacional.
Los modelos de intercambio permiten estudiar en universidades de ambos países y familiarizarse con diferentes sistemas educativos y laborales.
Contacto con empresas.
Algunos programas incorporan prácticas, proyectos empresariales y posibilidades de contratación.
Investigación.
Los acuerdos permiten que estudiantes y profesores participen en proyectos conjuntos y tengan acceso a laboratorios y especialistas.
Formación lingüística.
Algunos programas incorporan enseñanza del coreano, un elemento útil para quienes pretenden continuar estudios o desarrollar una carrera profesional en Corea del Sur.
El desafío: convertir los acuerdos en resultados concretos
A pesar del crecimiento de los convenios, firmar un acuerdo académico no significa automáticamente que todos los objetivos se cumplan.
La formación de especialistas en semiconductores requiere laboratorios especializados, profesores con experiencia, equipamiento costoso y una relación constante con la industria.
Vietnam también tendrá que aumentar progresivamente la capacidad de sus universidades para absorber un número cada vez mayor de estudiantes especializados.
En ese sentido, los convenios con Corea del Sur pueden servir como una herramienta para acelerar el proceso, pero su impacto dependerá de la continuidad de los programas, los recursos disponibles, la calidad de la formación y la capacidad de incorporar a los graduados en actividades de investigación y producción tecnológica.
Un vínculo que va más allá de un solo convenio
La cooperación entre Seúl y Hanói en materia de semiconductores debe entenderse, por tanto, como un proceso de construcción de una red tecnológica y educativa, más que como un único acuerdo de capacitación.
El convenio entre VNU y Seoul National University de 2024 estableció una base importante para la investigación, el intercambio académico y la formación relacionada con semiconductores. Posteriormente, acuerdos con Sungkyunkwan University, Gachon University, Samsung, KIST y otras instituciones han ampliado ese ecosistema.
La evolución de estos acuerdos también muestra un cambio en la naturaleza de la cooperación. Ya no se trata únicamente de enviar estudiantes a otro país, sino de construir programas conjuntos, desarrollar investigación, compartir infraestructura, involucrar empresas y crear rutas de formación vinculadas directamente con el mercado laboral.
Una apuesta por el futuro tecnológico de Vietnam
Vietnam se encuentra en una etapa de expansión de sus capacidades tecnológicas y considera la industria de semiconductores como uno de los sectores estratégicos para su desarrollo futuro.
Corea del Sur, por su parte, cuenta con experiencia industrial, universidades especializadas y grandes compañías tecnológicas que pueden contribuir al proceso de formación.
La combinación de ambos intereses está dando lugar a una creciente cantidad de programas académicos, intercambios, becas, investigaciones y acuerdos empresariales.
Así, la cooperación entre ambos países está construyendo gradualmente un puente entre las aulas universitarias de Vietnam, los centros de investigación de Corea del Sur y las necesidades de la industria mundial de semiconductores.
Más que un único convenio entre Seúl y Hanói, lo que se observa en 2026 es la consolidación de una red de cooperación educativa, científica y empresarial que busca preparar a una nueva generación de profesionales capaces de participar en una de las industrias tecnológicas más estratégicas de la economía mundial.




