El departamento de Córdoba vive la peor emergencia hídrica de su historia reciente. La emergencia invernal que afecta al departamento de Córdoba ya provocó la inundación de un 70% del territorio, con consecuencias directas para la producción ganadera y la economía local. Este fenómeno, que la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán) calificó de atípico para la época, mantiene en alerta a más de 20 municipios y ha puesto en riesgo la vida de más de 263.000 animales dedicados a la actividad pecuaria.
En la zona del Bajo Sinú, en municipios como San Pelayo, Cereté y Lorica, la creciente del río Sinú ha sobrepasado la capacidad de los canales, inundando viviendas, colegios e iglesias. En Lorica, el río abrió un boquete en el sector de Nueva Colombia, anegando gran parte de la margen izquierda.
En Córdoba, las inundaciones obligaron a la suspensión temporal del calendario escolar en 26 instituciones educativas, mientras cientos de personas han tenido que ser evacuadas de sus viviendas como medida preventiva. Los albergues habilitados reciben a miles de damnificados que llegaron únicamente con lo puesto, tras perder viviendas, cultivos, animales y pertenencias acumuladas durante años de trabajo.
El impacto se traduce en pérdidas millonarias para el sector, debido a la muerte de ganado, la destrucción de pastos y daños estructurales en propiedades rurales. Fedegán realizó un llamado urgente al Gobierno nacional para que priorice el envío de ayudas a campesinos y ganaderos afectados, advirtiendo que la demora en la respuesta institucional podría traducirse en quiebras masivas de pequeños y medianos productores.




