La cumbre de la ONU sobre cambio climático, COP30, se inauguró en Belém, Brasil, en un contexto donde los gases de efecto invernadero han subido un 34 % desde 1995, y las proyecciones estiman un calentamiento entre 2,3 °C y 2,5 °C, muy por encima del objetivo de 1,5 °C.
* Mientras los líderes se reúnen, sucede el desastre del tifón Kalmaegi, lo que pone de relieve la urgencia de pasar de promesas a acciones concretas.
* Se lanzó un nuevo fondo global para los bosques tropicales apoyado por 53 países que busca pagar a naciones por conservar su cubierta forestal, un paso clave hacia la financiación de la acción climática.
Por qué es relevante: Esta cumbre podría marcar el punto de inflexión entre negociaciones y acción real. El mundo observa si los compromisos se traducen en medidas efectivas ante desafíos que ya están golpeando.

