En desarrollo de operaciones militares en el corregimiento El Limonar, jurisdicción de Dagua, fue abatido Javier Mamián Girón, conocido como alias Felipe, señalado por las autoridades como uno de los principales cabecillas del frente Jaime Martínez, estructura residual que mantiene presencia en el Valle del Cauca.
De acuerdo con información de inteligencia, alias Felipe llevaba aproximadamente seis años vinculado a la organización ilegal. Desde 2021 habría integrado la columna móvil Jaime Martínez, desempeñando funciones como financiero de la Comisión Dagua y posteriormente ascendiendo a tercer cabecilla. En 2024 asumió como cabecilla de escuadra y, para 2026, ejercía como líder de la compañía Rodrigo Arias, adscrita a la columna Ricardo Velásquez.
Las autoridades lo relacionan con múltiples acciones violentas en la región, entre ellas la instalación de artefactos explosivos improvisados, hostigamientos contra unidades militares y policiales mediante drones, así como ataques contra infraestructura y población civil. Su trayectoria criminal lo había convertido en un objetivo prioritario para las Fuerzas Militares, debido a su rol en la coordinación de operaciones delictivas en Dagua y sectores aledaños.
Durante el operativo, las tropas incautaron un fusil M4 calibre 5,56 milímetros, tres proveedores, 85 cartuchos y una mira telescópica. Además, sobre Mamián Girón recaía una orden de captura emitida por el Juzgado 101 Penal Municipal con Función de Control de Garantías Ambulante de Buga, por delitos relacionados con terrorismo y concierto para delinquir.
El Ejército Nacional destacó que este resultado representa una afectación significativa a las capacidades de mando y control de la estructura ilegal. La eliminación de alias Felipe, quien tenía bajo su responsabilidad la coordinación de acciones criminales, debilita la operatividad del frente Jaime Martínez en el área de influencia.
Por su parte, Guillermo Londoño, secretario de Seguridad del Valle del Cauca, señaló que la operación refleja el compromiso institucional de enfrentar a las disidencias y garantizar la protección de la población. La muerte de alias Felipe se suma a los recientes golpes propinados por la Fuerza Pública contra cabecillas de grupos residuales en el Valle, en el marco de operaciones sostenidas de inteligencia y control territorial. Estos resultados buscan debilitar las finanzas y la capacidad de acción de las disidencias, enviando un mensaje claro de que no habrá espacio para la criminalidad organizada en la región.




