El presidente Gustavo Petro mantiene su apuesta por convocar Asamblea Nacional Constituyente que reformaría pilares fundamentales de la Constitución de 1991. El Gobierno reconoce que busca alcanzar reformas que impulsó con más fracasos que éxitos en el Congreso.
Petro resumió en nueve puntos los temas centrales de reforma constitucional: impulso a reformas presentadas al Congreso que no trascendieron (como salud) o están bajo revisión (pensiones), modificación de la estructura del Banco de la República para quitarle autonomía, creación de tribunal constitucional, y reformas al sistema electoral y judicial.
Constitucionalistas consultados afirman que «Petro quiere arrasar con todo» e influir en la campaña de 2026. La estrategia es dual: modificar pilares constitucionales y utilizar la propuesta como plataforma electoral para candidatos del Pacto Histórico al Congreso y Presidencia.
Los principales obstáculos son plazos limitados y dificultades políticas. Petro afirma que «la Constituyente no se hará en época electoral» porque «la recolección de firmas dura tres meses» y «se presentará después del 20 de julio al nuevo Congreso elegido en marzo».
Sin embargo, analistas señalan que esto es más estrategia para polarizar e incidir en comicios que camino real hacia Constituyente. El proceso coincidiría con elecciones legislativas (9 de marzo) y presidenciales (primera vuelta 31 de mayo, segunda 21 de junio).




