Neiva, Huila — 14 de enero de 2026 – Una ola de indignación y profunda tristeza se apoderó del departamento del Huila tras confirmarse la muerte de un niño de 11 años, hijo del director de la cárcel de Neiva (establecimiento penitenciario de Rivera), en un ataque armado ocurrido la mañana del martes 13 de enero cuando se dirigía con su padre hacia su primer día de clases en un colegio de la región.
El menor, identificado como Ismael Rodríguez, viajaba en el automóvil de su padre, Edgar Enrique Rodríguez Muñoz, director de la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad de Neiva, acompañado también por el subdirector del centro penitenciario, el coronel (r) Renato Solano Osorio, y el conductor del vehículo.
El atentado
Según las investigaciones preliminares, alrededor de las 6:50 a. m., en el sector conocido como Los Olivos, sobre la Ruta 45 —vía que comunica la ciudad de Neiva con el municipio de Rivera— dos individuos que se desplazaban en motocicleta interceptaron el vehículo y, en plena zona urbana, abrieron fuego contra sus ocupantes.
Los atacantes dispararon al menos seis veces contra el automóvil desde corta distancia, generando pánico entre los testigos. El menor recibió un impacto de bala en la cabeza y, a pesar de ser trasladado de urgencia al Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo, falleció debido a la gravedad de la lesión.
El subdirector del penal, el coronel Solano Osorio, resultó seriamente herido con impactos de bala en el abdomen y el tórax, y permanece en un estado crítico bajo pronóstico reservado. Las autoridades hospitalarias han informado que fue sometido a varias cirugías para estabilizar su condición.
Por su parte, el director del penal y el conductor del vehículo resultaron ilesos, pero consternados por el ataque y la pérdida del menor.
Investigación y contexto
La Policía Nacional, el CTI de la Fiscalía General de la Nación, la Alcaldía de Neiva y otras entidades de investigación se encuentran analizando cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona para identificar a los responsables del atentado y esclarecer sus motivos.
Las autoridades también anunciaron una recompensa de hasta 50 millones de pesos para quien suministre información que permita capturar a los agresores.
El alcalde de Neiva, Germán Casagua Bonilla, declaró en medios locales que hasta el momento no se conoce un móvil concreto que vincule directamente el atentado con denuncias previas, aunque confirmó que en noviembre de 2023 el subdirector había presentado una denuncia por amenazas, aunque sin esquema de protección vigente al momento del ataque.
Reacciones institucionales
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) rechazó enérgicamente los hechos a través de un comunicado oficial y calificó el atentado como “un golpe a la institucionalidad” que pone en evidencia los desafíos de seguridad que enfrentan los funcionarios penitenciarios.
La Procuraduría General de la Nación también emitió un pronunciamiento en el que expresó su más profundo rechazo por la muerte del menor y urgió a las autoridades a fortalecer las medidas de protección para funcionarios y sus familias ante posibles amenazas futuras.
Por su parte, el Ministerio de Justicia, desde Bogotá, manifestó solidaridad con la familia del menor y la necesidad de avanzar con celeridad en las investigaciones para judicializar a los responsables.
Impacto en la comunidad
El asesinato de Ismael ha generado dolor no solo entre sus allegados, sino también en la comunidad educativa y en la ciudadanía en general, que ha rechazado este acto de violencia cometido contra un niño que se disponía a iniciar su año escolar sin participación alguna en el conflicto.




