La RD Congo se despide del Mundial con la cabeza en alto tras dar el susto más grande del día
Los Leopardos llegaron al Mercedes-Benz Stadium de Atlanta sin que nadie los tomara en serio y estuvieron a punto de protagonizar el batacazo más grande de los dieciseisavos de final. Brian Cipenga los puso por delante al minuto 7 con un gol que enmudeció al estadio y durante más de 70 minutos mantuvieron esa ventaja con un bloque defensivo heroico, disciplinado y lleno de corazón que tuvo a toda una nación soñando con lo imposible. Su arquero Mpasi fue la figura del partido con paradas extraordinarias que frenaron a Bellingham, Rashford y al propio Kane en repetidas ocasiones, convirtiéndose en uno de los porteros revelación de este Mundial.
La eliminación llegó con el cruel doblete de Kane en los últimos minutos, pero Congo se va de este torneo con algo que vale más que una victoria: el respeto de todo el mundo del fútbol. Regresaron a una Copa del Mundo después de décadas de ausencia, alcanzaron los dieciseisavos de final por primera vez en su historia moderna y pusieron contra las cuerdas a uno de los favoritos al título durante casi todo el partido. Para las nuevas generaciones de la RD Congo que miraron el partido desde Kinshasa, esta actuación es la prueba de que su fútbol tiene nivel para competir en el escenario más grande del mundo, y que el próximo ciclo mundialista puede traer algo aún más grande.




