En la noche del pasado jueves, Yeison Torres, director del Ballet Folclórico de Nobsa, fue víctima de un accidente de tránsito que involucró a un conductor en aparente estado de embriaguez, en la Avenida 42 de Duitama. El impacto ocurrió mientras el maestro esperaba el cambio de luz del semáforo; su vehículo fue embestido por una camioneta, lo que provocó que colisionara con otro automóvil estacionado. De acuerdo con el relato de Torres, los ocupantes del vehículo responsable —cuatro personas— presentaban signos evidentes de consumo de alcohol, situación confirmada por imágenes que muestran botellas y latas de licor dentro del vehículo. La gravedad del incidente se incrementó cuando el director intentó documentar lo sucedido: el conductor reaccionó agresivamente e intentó agredir físicamente a Torres, quien logró esquivar el ataque. Posteriormente, los implicados huyeron a pie, abandonando la camioneta en la vía pública. Este hecho expone no solo la problemática de la conducción bajo los efectos del alcohol, sino también la vulnerabilidad de peatones y conductores ante la violencia y la impunidad en accidentes de tránsito. La Policía de Tránsito de Duitama fue convocada para identificar y capturar a los responsables, utilizando la placa del vehículo y las pruebas audiovisuales recopiladas por la víctima.
Aunque el maestro Torres no sufrió lesiones graves, el impacto económico y emocional es significativo. Casos como este resaltan la necesidad de reforzar las medidas preventivas, la cultura de responsabilidad al volante y la eficacia de los mecanismos de justicia en situaciones de agresión y accidentes causados por conductores en estado de embriaguez.




