Una tarde gris y lluviosa fue testigo de una nueva tragedia en las carreteras del sur de Nariño. Un motociclista perdió la vida de manera trágica en la vía que comunica a Guachucal con Ipiales, luego de sufrir un violento accidente que dejó su cuerpo tendido sobre el pavimento, mientras su motocicleta quedó completamente destrozada a varios metros de distancia.
El hecho ocurrió pasadas las cuatro de la tarde, cuando varios conductores que transitaban por el sector se detuvieron al ver una escena desgarradora: una motocicleta tirada a un costado de la carretera y, a pocos metros, el cuerpo del hombre que, pese a los intentos de auxilio de algunos transeúntes, ya no presentaba signos vitales.
Levantamiento
De inmediato, unidades de la Policía de Tránsito, junto con personal de Gestión del Riesgo y criminalística, hicieron presencia en el sitio para acordonar la zona y realizar las diligencias de inspección y levantamiento del cadáver. El tránsito vehicular se vio interrumpido durante varias horas mientras las autoridades adelantaban el procedimiento.
Testigos aseguraron que el motociclista se desplazaba a gran velocidad y que, posiblemente, el pavimento húmedo por la lluvia habría provocado que perdiera el control y derrapara violentamente, saliendo expulsado contra el suelo. “Fue un golpe seco, terrible… solo se escuchó el estruendo y después el silencio. Cuando corrimos, ya no se movía”, narró José Benavides, habitante del sector.
Consternación
Hasta el cierre de esta edición, la víctima no había sido identificada oficialmente, aunque versiones preliminares señalan que se trataría de un joven residente del municipio de Guachucal, conocido por desempeñarse en labores agrícolas. Su cuerpo fue trasladado a la morgue de Ipiales, donde familiares llegaron en medio de lágrimas y profunda consternación.
Las autoridades manejan varias hipótesis sobre el siniestro, entre ellas una posible falla mecánica o un micro sueño. Sin embargo, no descartan que el exceso de velocidad haya sido la causa principal de esta tragedia. El hecho ha encendido nuevamente las alarmas sobre la creciente ola de accidentes en las vías del sur de Nariño, donde cada semana se registran víctimas fatales, en su mayoría motociclistas jóvenes. “Estamos cansados de tanto accidente. Cada lluvia se vuelve un riesgo mortal en esta carretera”, dijo Luis Chalapud, conductor que frecuenta la ruta.

