Un juez de Bogotá condenó a siete años de prisión a un patrullero del antiguo Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) por su responsabilidad en las graves lesiones causadas a una joven durante las protestas del paro nacional de 2021.
El uniformado fue hallado culpable de disparar un proyectil de bala de goma que provocó la pérdida total de la visión de Leidy Natalia Cadena Torres, en hechos ocurridos el 28 de abril de ese año, en medio de manifestaciones en la capital del país.
La decisión judicial estableció que el agente actuó sin respetar los principios de legalidad, proporcionalidad y precaución en el uso de la fuerza, lo que derivó en una lesión permanente para la víctima. Por estos hechos, fue condenado por el delito de lesiones personales con perturbación funcional permanente.
Además de la pena de prisión, el fallo incluye la inhabilidad para ejercer cargos públicos por el mismo tiempo de la condena, así como el pago de una multa. El juez también determinó que el condenado deberá cumplir la sanción en un centro carcelario y no tendrá beneficios como prisión domiciliaria.
El caso se convirtió en uno de los más representativos de las denuncias por uso excesivo de la fuerza durante las protestas sociales en Colombia, donde múltiples ciudadanos reportaron lesiones graves, especialmente oculares, en medio de los operativos de control.
Esta condena marca un precedente importante en la justicia colombiana frente a la responsabilidad de los agentes del Estado en contextos de manifestación, y reabre el debate sobre los protocolos y límites en el uso de la fuerza por parte de las autoridades.



