Una investigación de la Universidad Nacional de Colombia encendió las alarmas sobre el futuro de los hipopótamos que viven en Colombia, descendientes de los animales introducidos por Pablo Escobar en los años 80. El estudio advierte que la población enfrenta una “condena genética” debido a la endogamia y la baja diversidad genética. Según los investigadores, los más de 200 hipopótamos actuales descienden únicamente de cuatro ejemplares originales: tres hembras y un macho. Esto provocó un fenómeno conocido como “efecto fundador”, donde una población nace con muy poca variabilidad genética, aumentando el riesgo de enfermedades hereditarias, deformidades y mutaciones dañinas. El informe señala que, tras varias generaciones reproduciéndose entre parientes, el coeficiente de endogamia podría estar entre 0,4 y 0,6. Los científicos explican que esto significa que muchos animales tienen altas probabilidades de heredar genes idénticos del mismo ancestro, debilitando la capacidad de adaptación de la especie frente a enfermedades o cambios ambientales. Además del problema genético, los expertos alertan sobre el impacto ecológico que estos animales generan en las cuencas de los ríos Magdalena y Cauca. Sus desechos alteran la calidad del agua y su comportamiento territorial afecta especies nativas como nutrias, chigüiros y babillas. La comunidad científica ha reiterado que mantener hipopótamos libres en Colombia no sería sostenible ni genética ni ambientalmente. Algunos expertos incluso consideran que la eutanasia controlada sigue siendo una de las medidas más viables para evitar mayores daños ecológicos y riesgos para las comunidades cercanas.




