Una fuerte polémica se desató en Colombia tras conocerse nuevos detalles y videos del concierto que ofreció el cantante vallenato Nelson Velásquez dentro de la cárcel de Itagüí, en Antioquia.
Las imágenes, difundidas inicialmente en redes sociales, muestran al artista interpretando varias canciones ante internos del penal, en lo que sería una celebración organizada por cabecillas de estructuras criminales recluidos en el lugar.
De acuerdo con denuncias de la concejal de Medellín Claudia Carrasquilla, la fiesta habría contado con lujos poco comunes dentro de un centro penitenciario, incluyendo música en vivo, comida, bebidas y la presencia de varias personas externas al penal.
Según la información revelada, la parranda habría iniciado en horas de la mañana y se extendió durante varias horas, generando indignación en la opinión pública por las aparentes irregularidades en los controles de seguridad.
Uno de los aspectos que más ha causado controversia es el costo del evento. Se estima que los internos habrían reunido cerca de 500 millones de pesos para financiar la celebración, incluyendo el pago al artista, logística y otros servicios.
Frente a estos hechos, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) aseguró que la actividad no fue autorizada por ninguna entidad oficial, por lo que se ordenó la apertura de investigaciones disciplinarias contra varios funcionarios.
Además, el Gobierno nacional confirmó que tampoco dio aval al ingreso del cantante al centro carcelario y anunció medidas inmediatas para esclarecer lo ocurrido.
Por su parte, el equipo de Nelson Velásquez indicó que el artista fue contratado para una presentación sin tener conocimiento de irregularidades, asegurando que pensaban que se trataba de un evento autorizado.
El caso ha generado un fuerte debate sobre los privilegios dentro de las cárceles y el control de las autoridades, mientras avanzan las investigaciones para determinar responsabilidades.




