En medio de la persistente preocupación por la calidad y continuidad del servicio de agua potable en Ipiales, el concejal Gustavo Estupiñán pidió a la Administración Municipal adoptar y presentar de manera pública un plan de choque inmediato que permita enfrentar la emergencia y recuperar las condiciones adecuadas del suministro.
El cabildante sostuvo que la discusión no debe trasladarse al terreno de las disputas partidistas y planteó que la actual situación exige decisiones administrativas, capacidad de gestión y un compromiso efectivo con la ciudadanía.
«“Este no es un tema político partidista, es un tema político administrativo y de compromiso”, afirmó Estupiñán, al reclamar acciones concretas frente a las dificultades que persisten en el sistema de abastecimiento.»
Entre sus principales exigencias está la recuperación de la operación de la planta de tratamiento y la implementación de medidas que permitan garantizar que el agua distribuida a los hogares cumpla con las condiciones esperadas por la comunidad. El concejal cuestionó particularmente las características que presenta actualmente el líquido, señalando que los usuarios han manifestado preocupación por su color y olor.
Estupiñán también lanzó críticas a la manera como, según su apreciación, se ha manejado la crisis desde sus primeras manifestaciones. Aseguró que la Administración Municipal ha dedicado buena parte del tiempo a buscar responsabilidades por lo ocurrido, en lugar de concentrar los esfuerzos en resolver las dificultades estructurales que enfrenta el sistema.
El concejal hizo referencia, además, a decisiones adoptadas al comienzo de la actual administración que, según su versión, significaron el retiro de funcionarios y personal técnico con décadas de experiencia en el manejo del servicio. Para Estupiñán, este tipo de decisiones deben ser revisadas dentro del análisis de las circunstancias que llevaron al deterioro de la operación.
El integrante de la coalición independiente conformada por 11 concejales manifestó que el Concejo Municipal ha entregado a la Administración las herramientas institucionales necesarias para avanzar en la atención de la problemática. Por ello, consideró que la etapa actual debe estar marcada por resultados verificables y no por nuevas dilaciones.
Su llamado se produce en un escenario en el que la crisis del agua continúa generando inquietud entre los habitantes de Ipiales y presión sobre las autoridades responsables del servicio. La exigencia central del cabildante es que se establezca una ruta de intervención clara, con responsables, plazos y acciones concretas que permitan conocer qué se hará para recuperar la calidad y confiabilidad del abastecimiento.
Más allá de las diferencias políticas, el debate vuelve a concentrarse en una pregunta que mantiene vigente la preocupación ciudadana.




