Con proyecto de nueva Ley Minera, el Estado recupera la soberanía sobre los recursos minerales

El ministro de Minas, Edwin Palma, y la viceministra Sorrel Aroca radicaron el proyecto de Ley Minera para la Transición Energética Justa, la Reindustrialización Nacional y la Minería para la V​ida.

La iniciativa busca impulsar la transición energética y la reindustrialización del país, la formalización de los pequeños mineros y los mineros artesanales o ancestrales, además de fortalecer la soberanía sobre los recursos minerales con nuevas reglas ambientales, sociales y contractuales para una minería planificada, justa y sostenible.

La propuesta de una nueva Ley Minera para la Transición Energética Justa, la Reindustrialización Nacional y la Minería para la Vida, pretende transformar estructuralmente la política minera en el país, y convertir el actual modelo extractivista en un sistema que fortalezca el papel del Estado como rector del sector, garantizando la participación efectiva de comunidades y pueblos étnicos, y promover una minería alineada con la protección ambiental, la justicia social y la transición energética.

“Este es un proyecto de ley que va a abrir una discusión alrededor de la organización del sistema minero en el país, que quiere proteger a los trabajadores y trabajadoras reivindicando el trabajo de la minería tradicional y ancestral, distinto al extractivismo que ha habido en Colombia», aseguró el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea.​

Entre otros alcances, el proyecto de ley plantea los siguientes temas que serán abordados durante la discusión en el Legislativo:

– Recuperar la soberanía estatal sobre los minerales, declarando su propiedad exclusiva e inalienable.

– Planificar territorial y ambientalmente la actividad minera mediante Zonas Aptas y Zonas Excluidas de la Minería.

– Prohibir el uso de sustancias tóxicas como el mercurio, y promover el cierre progresivo de minas a cielo abierto.

– Formalizar la minería artesanal y de pequeña escala, brindando asistencia técnica, financiera y jurídica.

– Implementar un modelo de contratación más transparente y equitativo, con reglas claras en todas las fases del ciclo minero.

– Vincular la minería a la reindustrialización nacional, fomentando encadenamientos productivos y el uso estratégico de minerales para la transición energética.

El ministro Palma Egea recordó que esta iniciativa ha sido una de las más socializadas del país, pues en el proceso de consultas previas participaron más de 20 mil personas en foros, mesas étnicas y audiencias públicas, incluyendo 13.000 integrantes de 115 pueblos indígenas y cerca de 400 organizaciones afrocolombianas, además de los integrantes de las Comisiones Quintas de Cámara y Senado. En total, el Ministerio de Minas recibió 266 comentarios provenientes de todos los sectores económicos, sociales y ambientales.

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“Este proyecto marca un hito histórico. Queremos una minería al servicio de la vida, de los territorios y de la transición energética justa. Se trata de una ley moderna que protege el ambiente, garantiza derechos y genera valor en el país», señaló el jefe de la cartera.

Un aspecto que destacó el ministro de Minas es que con este proyecto el Estado recupera la soberanía sobre los recursos minerales, “asegurando mayor transparencia en la contratación, y articulación de la minería con el desarrollo productivo nacional. Esta no es una ley para el pasado, es una ley para el futuro», dijo.

Por su parte, la viceministra de Minas, Sorrel Aroca, aseguró que la monoeconomía y el uso exclusivo del extractivismo frente a los minerales ha generado conflictividad, pobreza y miseria en torno a la actividad minera.

“Este proyecto de nueva Ley Minera pretende implementar una visión en los territorios que diversifique los usos del suelo y reconozca que, junto a los frutos de la tierra, como son los minerales, debe estar el respeto por la agricultura y la prevalencia al derecho sagrado al agua: la protección de rondas hídricas y de la vocación de las comunidades son ejes centrales en esta propuesta», sostuvo.