A pesar de los pronósticos del Ideam en torno a una disminución de las lluvias entre un 10 y un 30 por ciento, entre los meses de febrero y marzo, la realidad es que, en este mes de febrero, estamos viendo un considerable aumento de las precipitaciones en los departamentos de Cundinamarca, Boyacá, Nariño, Valle del Cauca, Caldas y Risaralda, entre otros.
En efecto, en estos últimos días tal parece, prevaleciendo el fenómeno de La Niña el cielo se haya roto sobre ciudades como Bogotá, Cali, Pasto, Pereira y Tunja, entre otras, donde los colombianos hemos tenido la oportunidad de observar a través de los medios de comunicación, las grandes afectaciones causadas por estos torrenciales aguaceros, las que incluyen inundaciones, deslizamientos y caída masiva de árboles como ocurrió en Cali.
Nos parece que, ante esa intensificación de las lluvias, el camino más correcto es el de activar los protocolos de seguridad y prevención en los diferentes municipios del paìs, labor que compete a los señores Gobernadores y Alcaldes y a los diferentes organismos de socorro.
Todos sabemos de la importancia que tiene en estos casos la prevención, para evitar o, al menos mitigar los daños que suelen presentarse durante la temporada de lluvias. Lamentablemente, tenemos experiencias bastantes catastróficas, en las que las que las precipitaciones han sido causa de grandes tragedias en diferentes regiones del paìs: inundaciones que arrasan con viviendas, enseres y cultivos, así como deslizamientos de toneladas de tierra, que caen sobre las casas con un terrible saldo de destrucción y muerte.
Sobre el particular, siempre hemos afirmado que, en estos episodios dolorosos, habrían sido muchas las vidas que se hubieran podido salvar, con un poco de prevención y responsabilidad por parte de las autoridades.
De allí, el llamado que hoy hacemos a los Gobernadores y Alcaldes, para, desde este momento, activen sus planes de emergencia, tendientes a prevenir los grandes daños que, en un momento dado, pueden provocar la temporada de aguaceros.
Además de estos mandatarios, tiene una gran responsabilidad en estas acciones de prevención, el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, entidad encargada de preparar al paìs, ante cualquier posible emergencia e igualmente es necesario que los diferentes territorios, reporten de inmediato, todo conato de emergencia a la Sala de Crisis de la Unidad, puesto que un aviso oportuno puede salvar muchas vidas.
De allí, este llamado que hoy estamos haciendo par que todos estemos muy atentos, a las sorpresas que en cualquier momento nos pueden deparar estos días de lluvias inclementes que están azotando a una gran parte del territorio nacional.
Por lo pronto, es conveniente que las autoridades locales, léase gobernadores y alcaldes, desde este mismo instante, tienen la obligación de iniciar los procesos de Estrategias de Respuesta a Emergencias (ERE); igualmente, fortalecer los sistemas de Alerta Temprana (SAT), así como garantizar los recursos que se requieran para prevenir y atender las emergencias.
Es primordial estar prevenidos y listos para enfrentar las emergencias que generalmente vienen con las fuertes e intensas lluvias que están cayendo sobre el territorio nacional. De allí, también es relevante que la ciudadanía en las diferentes regiones colombianas, se mantenga informada por medio de los canales de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres, UNGRD y del Ideam, con el propósito de enterarse de los riesgos que se pueden registrar en cualquier momento. Esto hará posible que se puedan tomar con el suficiente tiempo, las medidas preventivas que se requieran, además de acatar las recomendaciones, que les permitan a las comunidades, enfrentar con éxito, los posibles impactos que nos puede generar el clima.




